Matías. —¿Hay alguna cosa en la que te pueda ayudar?. —nos acomodamos la ropa con una sonrisa. —Si, me dijiste que sabias pintar y estaba esperando que te vuelvas a ofrecer. —comienza a caminar hacia las escaleras y yo atrás. —¿Y porqué no me lo dijiste?. —la envuelvo de atrás besándole el cuello, caminamos como podemos porque no la quiero soltar. —No quería molestar. —Cada cosa que debas hacer me la dices a mi, yo te hago los arreglos que debas hacer no llames a nadie excepto tu papá o hermanos, —cuando subimos veo por primera vez este lugar con cosas, despelotado pero parece un hogar. —Bueno, pero primero quiero ir al super porque no tengo nada de comida, me la he pasado comprando por linea antes de que digas que salí sola, y hemos comido donde mis papás pero quiero comenzar a come

