POV ALEXANDER Es la misma mierda todos los días. Llevo cinco años en Los Ángeles y sigo lidiando con Donato Monet. Es el jefe de la mafia italiana. Al principio, ambos nos mantuvimos en nuestras esquinas. Los Ángeles es lo suficientemente grande para los dos, por eso no entiendo cuál es su trato. El hombre está cerca de los sesenta y, para ser honesto, debería retirarse. Miro hacia arriba cuando veo a Rafal entrar a mi oficina. Su cuerpo me dice que no es una buena noticia. —¿Ahora qué? Cada vez que vienes aquí últimamente es solo para contarme malas noticias. —No es como yo quisiera—. Rafal es mi primo. Somos como hermanos desde los pañales. También es mi segundo al mando. Le confío mi vida. —Escúpelo. —Hay evidencia que sugiere que Donato Monet va a intentar interceptar el en

