Capítulo 5

1010 Words
*Narra el chico* Estuve unos días rondando la playa hasta que la ví bajarse de un coche. Luego salió un señor, el cuál supongo que es su padre y se acercaron a la casa. Estuvieron mucho rato ahí, salieron más tarde con una maleta. ── haz bien las fotos, ¿entendiste? -mi hermano asintió.- Corrí hacia ella. No podía creerme que estuviera haciendo esto, pero es que en mi casa necesitamos el dinero, mi mamá solo nos tiene a nosotros dos y ella está enferma. ── ¡Lila! -grité.- Su madre me dió toda la información que necesitaba. Se giró a verme. Frunció su ceño. ── perdona, ¿te conozco? ── ¿no me recuerdas? hace varios años íbamos en la misma clase -mentí. Me miró extraña y luego negó.- ── no, no te recuerdo. ── llevaré la maleta al coche, no tardes -dijo el señor.- ── voy en seguida -respondió ella. Cuándo él se alejó me acerqué más a ella.- ── no puedo creer que no me recuerdes. ── estuve con muchos compañeros, no tengo porque recordarlos a todos. ── eso es cierto... oye, quería decirte que siento por lo que estás pasando, ví por las noticias lo del secuestro, debes estar pasándolo muy mal -sus ojos se llenaron de lágrimas.- ── perdona, no quería hacerte llorar -me acerqué más y cogí sus manos.- Miró nuestras manos unos segundos y luego se separó. ── si no te conozco de nada, no me toques -se giró para irse.- ── Lila, lo siento mucho -eso lo dije desde lo más profundo de mi corazón.- lamento hacerte este daño -esto último lo dije susurrando mientras veía cómo ella se alejaba.- ── dios mío, ¿por qué le hago esto a una mujer embarazada que está sufriendo? Me maldije interiormente. Me acerqué a mi hermano. ── espero que hayas sacado la bendita foto bien -dije pasando por su lado.- ── quedó perfecta -dijo siguiéndome.- ¿no quieres verla? ── no. *Narra Lila* ── ¿quién era ese chico? -preguntó papá cuando entré al coche.- ── no lo sé, dijo que iba conmigo en la misma clase hace varios años, me dijo que lo siente por lo que estoy pasando. ── en todos los años que duré buscándote en el instituto, nunca lo ví, pero supongo que la gente cambia, sobre todo los adolescentes con eso del desarrollo, tal vez por eso no te suena. ── debe ser. Suspiré y me recosté. ── ¿cuánto tiempo más tendremos que aguantar esta pesadilla? no soporto pensar en lo que ella debe de estar haciéndole, me da miedo papá, ¿y si...? -no fuí capaz de terminar de hablar porque empecé a llorar. Papá aparcó el coche y me abrazó.- ── no pienses en eso, estará bien, te lo aseguro. ── quiero a Alex de vuelta, no soporto la idea de pensar en que puede que no llegue a conocer al bebé. ── calla, verás que pronto estarán justos y volverán a ser felices. Limpió mis mejillas y besó mi frente. *Narra el chico* Le pasé las fotos. Las alumbró con la linterna del móvil, ya que no había luz en la playa. Sonrió y me miró. ── no sé cómo lo conseguiste, pero quedaron perfectas. ── solo deme el dinero, quiero irme ya. Sacó el sobre y lo extendió hacia mí, cuando iba a cogerlo lo alejó. ── que no se te ocurra hablarle a nadie de mi, como lo hagas, no dudaré en contratar a alguien para que te mate a ti y a tu familia. ── quédese tranquila, no diré nada. Volvió a extenderlo. Lo cogí y lo abrí, quería asegurarme de que era el dinero. Asentí y me alejé lo más rápido que pude. ── perdóname señor -susurré.- *Narra Mónica* En la mañana me desperté con una sonrisa. Hoy le mostraría las fotos. Me hice un desayuno muy rico. Mientras desayunaba, escuchaba música. Al terminar, me dí una ducha muy larga. Cogí vino, las fotos y cinta adhesiva. Bajé y entré. ── hola amor -no me miró.- Dejé todo encima de la mesa, excepto las fotos. ── te tengo un regalo, es Lila en una foto -en seguida me miró.- ── déjame verla. ── como tú digas mi amor. *Narra Alex* Mis ojos se llenaron de lágrimas cuando la vi, estaba cerca de nuestra casa y un chico estaba muy cerca de ella mientras la cogía de las manos. ── ¿te lo dije o no te lo dije? te está engañando, están todo el tiempo juntos, podría haberme pasado todo el día tomándoles fotos. Deberías verlos, él la cuida mucho. Negué mientras bajaba una lágrima por mi mejilla. ── no... No podía describir el dolor que estaba sintiendo, esas fotos sí que fueron un latigazo, pero para mi corazón, el cuál se rompió en mil pedazos. No ha tardado nada en cambiarme, piensa dejar a mi hijo en manos de ese tipo, como si él fuera su padre. ── te las dejaré aquí para que las veas cuando quieras -se acercó a una pared. No miré, podía imaginarme que las estaba pegando en ella, eso lo único que hará es lastimarme más. ── a ver si ahora te queda claro que cometiste un error al dejarme por esa estúpida. ── aunque ella esté con él, no dejaré de amarla. Cogió el látigo y me apuntó con este. ── no me provoques. ── hazlo, por favor, mátame a latigazos, así dejaré de sufrir. Nada puede ser peor que esto que estoy sintiendo. Así que pégame, estoy seguro que esta vez no me dolerá como las anteriores. Empezó a darme con el látigo. No hice ningún ruido. Me centré tanto en la foto, que me dolía el corazón, no la piel. Con cada latigazo, sentía como mi corazón se rompía en trocitos.
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