Entonces tomó su mano y la apretó suavemente. "¿Te quedarás un rato más?", preguntó. Sin esperar respuesta, se dirigió a su dormitorio y desapareció. Una vez allí, se desvistió y guardó su ropa en el armario. Estaba desnuda. Metió la mano en un cajón de la cómoda, sacó unas velas votivas, las colocó en varios lugares de su dormitorio y las encendió. Salió del dormitorio y encontró a Steven abriendo una botella de agua en la cocina. Al acercarse, él levantó la vista y fijó su mirada en sus pechos temblorosos. Sonrió para sí misma. Al llegar a su altura, le agarró la corbata y empezó a desatársela mirándolo apasionadamente a los ojos. Una vez desabrochada, se la colocó alrededor del cuello y dejó que los cabos sueltos cayeran entre sus pechos. Hizo una pausa para que Steven disfrutara de l

