Jarvis disfrutó de su orgasmo con los ojos cerrados, mientras Olivia lo acariciaba lentamente y él parecía anclado con sus dos manos en sus senos. Abrió los ojos y la observó, ella sonreía, una enorme sonrisa iluminaba su rostro. —Eso... se sintió increíble. En cuanto lo dijo, Olivia se acercó a él y lo besó. —Será mejor, lo sé. Ahora, vamos al agua —sonrió para darle un beso y caminar hacia la cascada. Se sentía tan refrescante contra su piel que Olivia no pudo evitar zambullirse, disfrutando del contacto del agua. Cuando salió nadando a la superficie, buscó a Jarvis, pero no pudo verlo, por lo cual comprendió que él también se había sumergido. Un par de segundos y él emergía junto a ella. Olivia sonrió. —El agua está deliciosa. —Sí —sonrió él—. Hace calor, pero durante la noche no

