Lo que viví
Narra Alexander
¿Por qué las nubes forman figuras…? Y ya mencionado esto ¿Quién habrá inventado el juego de buscar las figuras que estas crean? Claro que no cualquiera puede hacerlo, hace falta imaginación, de hecho en la mayoría de esos juegos se requiere imaginación, ¿Por qué se dice que hay personas q no tienen tal cosa? Supuestamente todos tenemos, y además…
_ ¡Díaz!_
aparte mi mirada de el enorme ventanal lentamente y tenía parado frente a mí , a esa estúpida masa uniforme a la cual nos obligan a llamar profesor.
_aja…_ le dije muy calmado
_ ¿esta escuchando?_ dijo con seriedad
_ ¿la verdad?_
_siquiera sabe ¿por qué se encuentra en este lugar?_
_por que al parecer golpear a un idiota en la cara está mal, aún que se lo merezca…_
_dejo inconsciente a uno de sus compañeros…_
_si, pero como dije anteriormente, era merecedor de aquella golpiza…_
Ok, ¿en que estaba…? Ah si, las nubes, entonces… Por qué será que…
_ ¡Díaz!_
_ ¡si, dígame! No me grite estoy justo frente a usted_ dije poniendo mala cara, el profesor hizo una mueca no muy agradable
_no vas a llegar a ningún lado jamás, con esa actitud_ dijo con arrogancia, pero antes de que siguiera hablando lo corte
_ podría parar con los sermones, y decirme de una vez ¿qué tengo que hacer para poder irme?_
_ le recomiendo que se levante y valla con el director_ dijo con desapruebo
_si, si_ me levante y me encamine hacia la salida. Al llegar a la oficina del director, toque suavemente la puerta con mis nudillos.
_adelante_ dijo una voz calmada y grave, entonces llene mis pulmones de aire y entre
_am, hola_ dije un poco avergonzado, no me gustaba ir ahí, el director de nuestra escuela era vecino mío desde que era niño, y aún que yo no siguiera las reglas escolares casi nunca, siempre había sido amable conmigo, causarle problemas no era de mi agrado…
_Díaz, ¿qué paso ahora?_ dijo con ojos pesados
_al parecer, a los profesores no les gusta que me defienda…_
_ ¿qué voy a hacer con usted?_ dijo haciendo una mueca
_bueno… podría darme una advertencia y dejarme ir_ dije levantando mi puño, como imitando a un anciano regañon
_¿…hay heridos?_ dijo después de una pausa, a lo que yo hice otra
_...retírese_ dijo finalmente
Salí de inmediato, antes de que este se arrepintiera, pero no entre al salón de clases, todavía era la hora de el profesor idiota, y no quería reencontrarme con el, así que me quede afuera fumando un cigarro.
Ya sé que piensan, que soy un chico problemático, inmaduro, irrespetuoso y mal educado… a lo mejor tengan razón, pero todo esto tiene una explicación, y como en toda explicación, hay una historia detrás, les advierto, no es una historia divertida…
Antes cuando era niño, soñaba con ser una persona responsable, respetada y capaz de muchas cosas, incluso sentía que podía tener un futuro prometedor y todas esas babosadas. Pero cuando la vida, injustamente, te golpea tan duro hasta el punto de dejarte inconsciente, es como que todas esas cosas ya no te importan.
Mi trauma comenzó desde niño, a los seis años para ser precisos, cuando mi madre decidió, aún siendo yo tan pequeño, dejarme a mi suerte. Me abandono y se fue, con la excusa de que iba a volver, que era solo por un tiempo, que pronto íbamos a estar juntos y ser felices. Ahora después de tantos años, déjenme decirles que es la primera vez que me pongo a pensar… y ella es la peor persona que conozco, y miren que si conozco demasiadas.
En fin… mi infancia a pesar de todo tuvo sus momentos buenos, como también momentos malos. Aprendí cosas útiles, como por ejemplo…amm… aprender a defenderme, tomar justicia por mano propia, si, no siempre está bien, pero sirve de mucho…
También aprendí cosas, que si bien también son útiles, no tendrían que ser enseñadas a muchachos de mi edad, ejemplo… a encender un auto sin llaves, es genial, si, pero muchos de nosotros no lo usamos con buena causa, eso lo convierte en algo malo, sacan provecho de esa habilidad…
Otra de las cosas buenas, es que conocí mucha gente, de todo tipo.
Gente mala, buena, extraña, enferma, maravillosa… milagrosa…
Una de ellas, sí que era maravillosa… tanto que incluso se volvió mi mejor amigo. Por desgracia… a él lo asesinaron… le pusieron una bala en la cabeza… ¿saben…? es difícil cuando una persona muere, el hecho de que jamás vas a volver a verla ni tocarla, solo desaparece, tanto en cuerpo como en alma, esa persona con la que compartiste todo, incluso más de la mitad de tu vida, con la cual viviste tu infancia… sinceramente es algo muy loco, y triste a la vez.
Mariano era… increíble, era una de esas personas dignas de admirar, mi modelo a seguir de echo, siempre quise ser como él… no demostraba debilidad ante nadie y jamás daba a conocer como se sentía, bondadoso con los más debiles, era sincero… se interesaba mucho por los demás… todas esas cualidades eran lo que hacía que fuera genial. El no era mal chico, solo se crio en el mismo ambiente que yo… un ambiente podrido, ustedes no se imaginan cuanto, todo lo que sufrimos, las situaciones que tuvimos la mala suerte de pasar, “si sufrimos, sufrimos juntos, prométeme que siempre va a ser así…” el siempre decía eso… me hizo prometerle lo mismo muchísimas veces… debido a esa promesa, me martiricé por no haber podido estar ahí cuando murió...
Es más, cuando ocurrió caí en una crisis, no sabía qué hacer ni como sentirme, por un mes entero no hable con nadie, quede absolutamente mudo, no porque en realidad lo estuviese, si no que no sentía necesidad de hablar, ¿Qué podían decirme ellos? Que yo no supiera, no le veía el caso, todo lo que hacía era alcoholizarme, aún siendo prácticamente un niño, quería olvidar, olvidar como fuera… me internaron en rehabilitación, eso me enfureció… no porque me metieran ahí, al fin y al cabo yo estaba solo literalmente, me hacía falta, era lógico… mi madre me encerró en ese lugar… eso fue lo que me enfureció… por años yo solo me comunicaba con mi madre por cartas, o teléfono rara vez, por más que yo la odiaba, jamás perdí contacto, y aparece en el momento menos pensado… lo admito, en el momento de verla… me puse muy feliz, era señal de que quería ayudarme… pero no se quedo con migo, ni siquiera me pregunto el por qué me encontraba asi prefirió meterme a un centro de rehabilitación, y venía cada tanto a firmar por mi estadía solamente, en donde me trataban como a un maldito hijo de puta, y no dejaban de repetir el mal que le hacía a mi madre con mis acciones, yo solo podía reír por lo irónico que sonaba, y a pesar de que me esforzará no se me ocurría quien de mi entorno había contactado a mi madre en un momento tan delicado de mi vida, me enfurecí con ellos, con mi madre, y con Mariano.
Con él, por haber muerto… y con ella, por ser una basura, un asco de persona… se que él no tuvo la culpa, sin embargo lo culpe de todo, en cuanto a mi madre… esa mujer no sabe nada absolutamente de mi, jamás la necesite, y no la necesito ahora, por que aprendí a arreglarme solo, a la fuerza.
Sé que fui egoísta en cuanto a él, lo sé, pero no son quienes para juzgarme, ni ustedes… ni ellos…