Capítulo I
Zoe POV.
Ya ha pasado un año desde aquel día que vi a Liam por última vez.
En ese año decidí continuar mis estudios junto con mis mejores amigos. Sí, todos, casi obligamos a Kendall y Connor para que terminaran su carrera.
—Mami, ¿Me quedaré con la abuela Marilyn? —le preguntó Ginny a mi mejor amiga
—Así es cariño, así que te portas bien —tocó la punta de su nariz con su dedo índice
—¡¡YA LLEGUE PERRAS!! —gritó Kim entrando por la ventana. Sí, la ventana, mi amiga es una maldita subnormal que prefiere meterse por la ventana
—¡Kim! —la regaño Anne
—¿Mami, eres una perra? —el ceño fruncido de mi sobrina me hizo sonreír
—Perra no, perrísima —le aseguró Kim con una sonrisa
—¿Puedes ladrar como Dolly? —preguntó ella con entusiasmo
Dolly es la perra que adoptaron Ian y Austin, aunque ellos no son los que se hacen cargo de ella, se la dejan a Marylin y ella la cuida junto con Ginny, ya que está intentando que se la regalen
La relación entre Marilyn –mi madre– y yo va mejorando poco a poco. Y mientras tanto con Ian –mi hermano–, pues aun sigo creyendo que es un verdadero idiota, pero a ese idiota le tomé mucho cariño y ya lo veo como un hermano.
—Kim, ya hablamos de esto —Anne miró a Kim poniendo sus manos en sus caderas
Anne nos prohibió hablar con groserías frente a Ginny, porque está en esa edad que repite todo lo que escucha.
—Que onda idiotas —dijo Connor entrando por la ventana –sí, Connor y Kim son iguales, por eso el dicho, “Dios los hace y ellos se juntan”– abrazando a Kim por cintura
Yo comencé a reír al ver a mi rubia mejor amiga cruzándose de brazos molesta.
En ese momento llegó Ian con Austin tomados de la mano.
—Tío Ian, eres un idiota —Ginny señaló a Ian con su pequeño dedo índice
Todos comenzamos a reír. Menos Ian que estaba confundido y Anne que miraba a su hija seriamente.
—Ginny, eso estuvo muy mal, pídele disculpas a tu tío —le ordenó Anne
—Perdón tío Ian —se disculpó acercándose a Ian
—Te perdono si esta tarde vamos a dar un paseo —Ginny comenzó a dar saltitos mientras aplaudía con sus manitas
—¡Sí! —gritaba sin parar
—Bueno, es hora de irnos, Ian ¿dónde está tu madre? —preguntó Anne provocando que Ian sólo se encogiera de hombros
—Tía Zoe —Ginny me miro seriamente
—¿Qué sucede enana? —le pregunté poniéndome en cuclillas delante de ella
—¿Cuándo vendrá de nuevo tu amigo Liam?, es muy divertido y me prometió que regresaría antes de que alcanzara este jarrón —se acercó a un jarrón que estaba en una mesita al lado del sofá y se puso de puntillas para tocarlo—, y ya lo puedo tocar
Puse la misma sonrisa fingida que pongo todos los malditos días desde que Liam regresó a México. Esa sonrisa que oculta todo lo que siento.
—No lo sé peque, pero te aseguro que cuando regrese lo golpearemos por hacerte esperar demasiado —ella me sonrió, pero con esa sonrisa que yo ponía todos los días—. ¿Qué tienes?
—Perdón tía Zoe —la mire confundida
—No tienes que pedir perdón. No hiciste nada malo
—Yo sé que te duele hablar de Liam —todos los que estábamos ahí la miramos
—¿Por qué crees eso?
—Escuche cuando hablabas con mi mami ayer, tú le decías que era difícil hablar de él, y que no aguantabas más y lo querías llamar —Anne iba a regañarla por escuchar conversaciones "ajenas" pero la detuve
—Tu no te preocupes por eso, de lo que te tienes que preocupar ahora es de juntar todo lo necesario para sobrevivir en un apocalipsis zombie —en ese momento la puerta se abrió y entró Marilyn
—Ya es hora de ir al infierno —Kendall le dio un beso en la frente a su hija y agarro las llaves de su moto
—¿Unas carreras? —la pregunta de Kendall hizo que una sonrisa de verdad apareciera en mi rostro
—Kendall —le reprochó Anne
—Vamos rubia no seas aguafiestas —le dije con una sonrisa
—Austin, ¿me puedes llevar? —Anne miró a Austin
—Claro —miró a Ian—. Nos vemos allá pequeña suricata —le dio un pequeño beso en los labios
—Lo cuidas Anne, no dejes que ninguna zorra se le acerque
—¿Entonces con quién te iras tu Anne? —le preguntó Kim con una sonrisa
—No preocupes Ian, aparte de mi ninguna otra zorra se le va a acercar —todos reímos y después salimos
Kendall, Ian y Connor subieron a sus motos y yo imité su acción.
—¿Listos para perder inútiles? —les pregunté con una sonrisa
—Sigue soñando pequeña —dijo Connor con una sonrisa
—¿Pequeña?, ¿Acaso le hablas al que tienes ahí abajo? —señale su entrepierna
—¡Uhhhh! —gritaron Ian y Kendall riéndose de Connor
—¿Me has visto desnudo?
—Me han contado algunas cosas —mire a Kim que estaba a lado de Connor acompañando a Ian y Kendall con las risas
—Hay que ver para creer querida Zoe —sonrió
—No es necesario, no creo que necesites que me ría en tu cara al verlo —prendí mi moto y comencé a avanzar a toda velocidad
—¡¡MALDITA, NO GANARÁS!! —escuché los gritos de Connor pero lo ignoré y seguí
Hacer esto era lo único que me ponía verdaderamente feliz, sentir el aire golpear mi cara y la adrenalina correr por mis venas es una sensación única, tranquilizadora, olvidarme de todo estando arriba de mi moto, mi única compañera, la que nunca me abandonara.
—¿Creíste que ibas a ganar? —la voz de Connor me hizo darme cuenta que baje la velocidad
Mire por encima de mi hombro y vi a Kendall a punto de alcanzarme con Ian muy cerca de él
—Tú sabes que yo nunca pierdo una carrera —le sonreí victoriosa a Connor y acelere más, dejándolos muy atrás
En ese momento recordé cuando corrí contra Liam.
—Ya sé, si yo gano me das la oportunidad que te pedí, y si tu ganas.... ya no me vuelves a ver
Perdí un poco el control de la moto pero después pude controlarla de nuevo, acelere a todo lo que daba, necesito olvidarlo. Aunque sea por ahora, no puedo pensar en él y que todo mi mundo se derrumbe.
Regrese mi atención a la carretera e intenté frene al ver una persona atravesando la carretera. Pero no frene a tiempo
—¡Mierda! —dije en un susurro acercándome al chico que estaba en el piso— Oye, despierta, ¿estás bien? —comencé a moverlo
Escuché tres motos derrapar detrás de mi.
—Zoe, ¿Por qué mier....? —la pregunta de Kendall quedó incompleta al ver al chico delante de mí
—Tenemos que llevarlo al hospital —hable y no pude ocultar mi nerviosismo
—¿Planeas llevarlo en tu moto?
—No seas estúpido Connor —mire a Ian—. Llama a Austin, quizá no esté muy lejos de aquí —él asintió, sacó su celular y se alejó un poco de nosotros
—¿Por que lo atropellaste Zoe?
—Yo no lo quería atropellar imbécil, este estúpido —señale al chico aun inconsciente— no se fijo al cruzar y cuando lo vi no me dio tiempo de frenar
—Ya vienen para acá —nos anunció Ian y miró a Kendall—. Oh y Anne está enojada
—¿Y porqué me miras a mi?, yo no lo atropelle —se defendió Kendall
—Pero tu tuviste la idea —lo acusó Connor y yo mire al chico que se movía
—Se está moviendo —dije sin mirarlos
Él chico abrió los ojos lentamente y me miró.
—¿Estoy muerto y tu eres un ángel? —me preguntó
—El golpe le afectó —mire a los tres idiotas que tengo como amigos y se estaban riendo a todo pulmón
—Un ángel ¿tú? —dijo Connor entre risas
—¿Cómo te sientes? —le pregunté al chico que ya se había sentado en el suelo
—Supongo que bien, me duele la cabeza, ¿qué me pasó?
—Nada que importe por ahora, te llevaremos a un hospital —lo ayude a levantarse
—¿Cómo te llamas? —me preguntó mientras yo lo tomaba por la cintura para que no se cayera
—Zoe, ¿y tú?
—Oliver —sin darme cuenta lo solté y cayó al suelo
No, no puede ser el mismo Oliver, hay miles de Oliver en el mundo. ¿No?