Matthew le dio bastante tiempo a Ashley con su pequeño bebé. Los dejó junto hasta que el pequeño dormido, fue llevado a su habitación. Ashley se sorprendió, ya que aquella habitación estaba habilitada con todo lo que necesitaba un niño, también puede observar que habían personas a su cuidado. Tadas esas cosas, la dejaron tranquila, ¡Ahora sí era momento de empezar el juego y saber hasta dónde este hombre quería llegar! Ella vuelve y se coloca en la silla, y cuando él viene caminando, les pone los brazos para que coloque nuevamente las esposas.
— ¡Como te dije antes, vamos a jugar, y una mujer atada, no podrá ganar una partida!
— ¿Cuál es el motivo de esto? ¿Si te gano me vas a dejar ir de vuelta a mi vida con mi pequeño en brazos? — pregunta Ashley ya con mejor humor.
— Necesito saber el paradero de tu padre, eres la única persona que me puede llevar hacia él. Ahora vamos a jugar una partida y tú vas a llamar a tu hombre de confianza y le vas a decir que tiene que llamar a tu padre. ¡En caso que pierdas claro!
— No tengo ninguna conexión con ese señor. Aunque lo busqué no logré hallarlo, no sé si se ocultó de mí o no quiso recibirme... Ahora dime ¿Cuál es tu interés por el señor Thomson?
— Si yo pierdo esta partida, te digo por qué busco a tu padre hasta por debajo de la tierra. Si la pierde tú y gano yo, tendrá que llamar a tu hombre de confianza para que llame a tu padre.
Él tiene las cartas en la mano y la está mezclando mientras la mira directo a los ojos. Después de una partida bastante reñida entre ambos, Ashley pierde. En ese momento él coloca su teléfono frente a ella para que llame a su hombre de confianza. Ella Marca el teléfono y lo coloca en su oído, pero él le hace seña con el dedo en señal de negación y que tiene que ponerlo en alta voz.
— Soy yo Rocky... tengo una pregunta importante...
— ¡Hello jefe! ¿Dónde está? En este momento tengo todo preparado para salir a buscarte, solo envié la ubicación y rodearemos con todos nuestros hombres aquel lugar.
— ¡Estoy bien! Cuando te necesite, te llamaré! En este momento deseo que busques el contacto de mi padre y lo llames. Dile, que si no se presenta en este lugar me quitarán mi vida y la de su pequeño nieto. — Ella en ese momento lanza una mirada algo desafiante.
— ¿De qué habla jefe, La están amenazando? Usted tiene años sin comunicación con el señor, de hecho es él que nunca ha querido saber de usted y ser encontrado, no sé que hacer en esta situación. Dígame dónde está ahí voy por usted.
— Si no hablo con él me van a quitar la vida, por favor llámalo en este momento.
Rocky se escuchaba desesperado y seguía negando saber el paradero de su padre, después de eso Mathew quedó convencido que no tenían comunicación. Así que le quitó su teléfono, cerró la llamada y lo apagó.
— ¡Bien! ahora continuamos con el juego, tienes tienes carácter de hombre no pareces una mujer.
— Si tuviera carácter de hombre, hubiese entrado repartido bala a todo el que está aquí adentro. Soy bastante seltera ¡donde pongo el ojo, pongo la bala, porque los hombres piensan con impulso. Sin embargo las mujeres usamos el cerebro, y buscamos la mejor manera de hacer lo correcto ante cualquier situación. "Esta clase te la daré gratis esta noche Matthew"
Él se coloca de pie y va por la botella de tequila con dos vasos de shot. Coloca Sal y limón. Después de servir ambos vasos le pasa el de ella. — Como perdiste la primera partida, debes de tomarte un chot de tequila, esto también es parte de las reglas del juego.
— ¿Por que estamos en tu territorio y estamos jugando tu juego, debes de poner las condiciones,? acabo de hacer lo que me tocaba por perder ¡no tomo Gracias!
— ¿Y se puede saber por qué la señorita no toma?
— No me gusta sentirme fuera de mis cabales, fuera de las personas que soy, las drogas y el alcohol es lo que hace, transformarte y hacer cosas estúpidas. La última vez que me embriague hasta perder el conocimiento, salí embarazada de Angel.
— ¡Pues acaba de perder y también tienes que darte el chot de tequila. Eso debes hacerlo en este momento señorita Thomson, como ya lo dijiste ¡aquí la regla las pongo yo!
Ella toma aquel vaso y lo toma de un solo trago. Desde que inició hablar con él en el tono suave que estaba haciéndolo se olvidó que era un secuestro y se familiarizó con él. Siguieron jugando repetidamente y en cada partida él se le ocurría algo nuevo, así se terminó la primera botella de tequila y ella estaba algo mareada.
— "Ya" está noche me siento ebria y mareada, ¡ya no quiero jugar! — Le dice ella arrastrando su lengua debido al exceso de alcohol.
— Se puede poner peor señorita Thomson. ¿Qué dice si ahora apostamos nuestra prenda de vestir?
Ella sabia qué le atraía de ese hombre estaba entre su mirada y sus labios. No podía definir bien, pero tenía años antes de sentirse cómoda con una persona, ¿Será cierto que tenía que ser justamente su enemigo y secuestrador?
— Ni siquiera pienses que me voy a desnudar aquí en el medio de la sala. Estoy borracha mas no idiota. Hemos jugado quince partidas de las cuales he perdido once, aquí desde que llegué tengo toda la de perder.
— Me gusta bastante, que eres buena perdedora, sabes admitir y enfrentar una pérdida. eso es algo muy admirable señorita!!
— ¡Pues ya te di el honor, ahora déjame ir a casa a dormir. Me siento algo mareada. — Él en su rostro encontró inocencia.
— ¡Bien, si ganas esta partida te dejaré marcharte a casa con su hijo! más si la pierdes, quiero que te quite tu camisa y tu pantalón.
— ¡No seas estúpido! Una prenda puede el reloj o mi anillo!
— Ten en cuenta, que si ganas, te irá a casa y dormirás en la comodidad de tu cama con tu pequeño al lado.
— ¡Bien acepto! ¡Que quedé claro, que no estoy dispuesta a perder!
Ellos juegan la partida donde con dos simples cambios, Mathew le gana a Ashley ella bastante sorprendida lo mira a los ojos.
— ¿Estás haciendo trampa? ¡Esto no puede ser limpio!
— Debes cumplir, si hubiese sido yo quien había perdido, te puedo asegurar que te dejaría marchar a casa junto a tu niño.
Ella se coloca de pie y tambaleándose quita su blusa quedando en un brasier casi transparente y muy provocativo, luego quita su pantalón. Matthew admira aquella mujer, parecía una diosa en ropa interior, no sabía si era el alcohol o el deseo de tantos años. Esto ya no era un secuestro, esto había pasado a más... estaba jugando con fuego y se podía quemar.
— ¡Ya aquí debemos detener el juego! Acabas de perder, así que te quedarás en la habitación donde está tu hijo, pero en este lugar.
— ¡Quiero seguir jugando, así que échame cartas!
Él la observa mientras ella quita sus argollas y se acomoda en el piso, donde estaban jugando desde el principio. Matthew después de una sonrisa le pregunta — ¿y ahora que vamos a apostar?
— Ahora tú tienes que quitar tu ropa, no estaré aquí desnuda y humillada.
Ella toma la carta y es quien dirige la partida, aunque él intenta oponerse era demasiado tarde ya que ella tiene la mano ganadora. Así que, es a él a quién le toca quitarse una prenda. Él se coloca de pie y saca su camisa y su pantalón, quedando en boxer. Ella agacha la mirada ya que no quiere tener contacto visual con ese hombre y no quiere ver su desnudez.
— ¡Ahora sí se acaba este juego! Estamos empatados y sin ropa. ¿Donde me puedo echar agua fría? Necesito un jacuzzi, acabo de olvidar que estoy secuestrada, y pensaba que estaba disfrutando de un viaje con amigos. ¡Me ha gustado este secuestro! — resalta mientras se balancea de un lado a otro.
Cuando ella se va a marchar nota que Matthew tiene algunas cartas escondidas en el espacio del pantalón que se había quitado.
— ¡Hiciste trampa todo el tiempo! ¡Eres un maldito! Ella salta sobre él y sigue rebuscándolo a ver hasta qué cantidad de cartas tenia escondida.
Se lanza sobre él que estaba en el piso y ella quedó sobre su pecho. — ¡Eres un tramposo! — Cuando intenta ponerse de pie, él trae de vuelta a su pecho y le roba sus labios. Ella estaba confundida, no sabía si era el alcohol O como estaban sucediendo las cosas. No supo cómo actuar ante una situación como ésta, no sabía de la manera que tenía que reaccionar. Y lo peor de todo es que le estaba gustando lo que estaba sucediendo.
— ¿Qué es esto? ¿qué trataste de hacer? ¡eres un tramposo! tienes que dejarme ir con mi hijo, ya que no me ganaste, porque hiciste trampa.
— El drama te lo pasó para verte en ropa interior, pero ahora quisiera hacer trampa para seguir comiéndome tus labios.
— ¡Esto no es un juego, no seas estúpido! me iré a dormir en este momento.
Él eleva la botella de tequila y quedan justamente dos vasos. Así que sirve uno para ella y vuelve y llena el vaso de él. Esto irá directo hasta tu boca. Él la trae de vuelta hacia su pecho y come sus labios de manera ardiente. — Recuerda que tú eres quien está resecuestrada, así que tiene que hacer lo que yo diga.
— ¡Ah sí! — responde ella. Luego toma el chot que le tocaba a él lo echó su boca, se acerca a él y después de su boca hacia la boca de él, le pasa el trago.
Ashley había dejado al lado la embriaguez y había armado un pequeño plan para seducirlo y luego poderse marchar junto a su hijo, era lo único que podía hacer en ese momento, ya que se sentía sin salida.
— Jugaremos una última partida. Si pierdo te vas a dormir, pero si gano la partida tendremos que follar, ya lo tengo bastante duro, tienes esa carita de traviesa que hace que mi hombría se despierte.
— ¡No voy! de cualquier manera tengo que ir a dormir, a menos que desee quedarte aquí conmigo jugando a ver quién más partida gana.
— Por tu sensualidad, puedo notar que traes el mismo deseo que yo, así que jugaremos!!
Le entrega las cartas de poker que tienen en sus manos, en ese momento se pone de pie para mostrarle que no tiene nada escondido. Entonces ella puede notar su cuerpo bién definido y que tiene un pecho exquisito. Era un hombre elegante, eso ya lo había anotado desde el primer día que lo vio. Ella parte la carta después de repartir por segunda vez y había tomado la mano ganadora.
— Acabas de ganar ¡Ahora te toca subirte sobre mí y provocar un delicioso orgasmo!
Ella retira su sostén y el de inmediato la abraza para que no puedan ver su desnudez, está más que seguro que no estaban solos y no quería que nadie más la viera, así que mientras besa sus labios la lleva a una de las habitaciones que está en el primer piso. El beso se había prolongado, el alcohol estaba apoderado de su cuerpos, más el deseo inevitable que se había formado en medio de un secuestro. Él continúa el besó y ella le responde con deseo. ¡Estaba más que decidido que habría acción!
— Necesito saber ¿quién te ha tocado y hace cuánto tiempo? Deseo disfrutar de ti aunque sea la última y primera vez que lo haga.
— ¡Estoy limpia! Acabo de perder una apuesta, así que puedes poseer mi cuerpo como lo desees.
Él tomó sus palabras para él y con su lengua exploró su cuerpo, disfrutó la belleza y lo tierno de su parte íntima. Aunque se resistía puso su lengua está allá abajo, arrancando gemidos de placer que lo encendieron, mientras estuvo haciéndole un delicioso oral. Él no se detuvo hasta que la llevó al clímax del placer, y luego con las esposas la somete a la cama y abrió sus piernas para penetrarla. Abrió los ojos bastante sorprendido, una vez iba entrando, ya que aquel lugar estaba totalmente cerrado, besó sus labios mientras fue entrando lentamente y disfrutando de aquel espacio delicioso. Ella estaba sedada, no se sabía si era el alcohol o el placer que estaba sintiendo en ese momento, pero algo él tenía seguro y era que iba a disfrutar de aquella estrecha y deliciosa mujer. Esa noche se hizo larga ya que estuvo dentro de ella hasta la madrugada. Todo de la puerta para afuera se había acabado. Ashley aunque había planeado y buscado la manera de escaparse, al encontrarse con su lengua y con su delicioso pene, había olvidado todo y se dedicó a disfrutar del placer, cosa que no sucedió en su vida desde el día que perdió la virginidad y quedó embarazada de su hijo 5 años atrás.
— "Desde está noche eres mia" — Exclama él en medio del placer y lo adictivo de su interior.
— "Está noche te pertenezco" — Responde ella mientras es ferozmente penetrada.
Él no detiene los movimientos de su cadera y luego lleva su dedo a la boca de ella. — ¡No quiero que nadie más te toque! ¡Eres mía!
Ella no responde y se dedica a esperar su delicioso orgasmo. Después de terminar intenta salir de la cama y él la detiene. — ¿A donde vas?
— A dormir. ¿Que, me volverás amarrar en la silla?
— Está por salir el sol no te vallas, quédate conmigo.
— ¿Y dormir con el enemigo? Podríamos hacernos daño.
— Si ya no lo hiciste no lo harás preciosa.
Ella retira la sábana y desnuda se sube sobre él pidiendo más. Él toca con sus manos sus senos y vuelven a entregarse al placer que les regaló esa noche. Ashley perdió ante el deseo y el elixir del placer. Ella no había disfrutado del sexo como lo estaba haciendo esa noche.
— ¡Que rico bebé! — Exclama él antes de una vez más tener un esquisto orgasmo.
— Secuestrada y follando con mi verdugo ¡Que rico!
Ella se acomoda al lado de él y ambos quedan dormidos.