Ashley después de esa noche, se encerró en su habitación e intentó de mil maneras armar un plan, pero no pudo. Ella estaba herida, aquella persona, había golpeado bastante duro y certero. Rocky y los demás estaban preocupados al ver la situación en la que estaba Ashley, ella no decía palabra y solo miraba su teléfono esperando una llamada de esperanza. Esperando que volviera a resonar, pero eso me sucedió. Pasó el día encerrada hasta el día siguiente, día de la cita. En la mañana salio muy temprano: Vistió pantalón n***o, una camisa blanca y luego su suera de leder.
—¡Buenos días jefe! Hemos estado un poco preocupados ¿Cómo se siente?
—¡Frustrada!! Quien sea que tiene a mi hijo ha sabido golpearme. Tengo mi mente bloqueada Rocky, eso me preocupa.
—Peor es que no sabemos quien desea esa persona, ni porqué tiene a Ángel.
—Hoy en la noche lo sabremos, desde ya estoy lista. No imaginas mi noche, no dormí, esperando que ese teléfono resonara para aliviar este dolor.
Probó bocado y se retiró a su habitación. Su preocupación era bastante grande, se sentía desesperada. Ella se quedó en su cama hasta la hora de la cita, y exactamente media hora antes resuena su teléfono.
¡Ring, Ring, Ring!
—¡Hello!
—Estamos a media hora de encontrarnos, Necesito que te presentes sola.
—Si me conoces bien, sabes que no puedo andar por ahí sola, necesito mis escoltas ya que muchas personas al igual que tú desean hacerme daño.
—Hablamos en media hora, si veo que está alguien más contigo, me devuelvo y te volveré a llamar en meses, y hasta ese entonces no podrás saber de tu hijo.
En contra de todos Ashley marcha sola hacia aquel encuentro. Rocky era la primera persona que estaba en contra, más ella le advirtió que si por su culpa le sucede algo al pequeño. Su cabeza iba a rodar, él no se quedó tranquilo pero tampoco podía hacer nada y eso lo llenaba de frustración. Ashley llega en su moto, se coloca justo al frente del lugar donde quedó en encontrarse con aquella persona desconocida.
¡Ring, Ring, Ring!
—Baja de la moto y camina cinco pasos adelante. Observo que vienes sola 'buena chica" eres obediente, eso me gusta.
Ella no responde, baja de su moto, camina y hace exactamente lo que él dice. Cuando se quita el casco protector de su cabeza siente cómo introducen su cabeza a un saco, todo se veía oscuro, no veía nada. Varios hombres la sometieron y la entraron en un auto.
—La llave de la moto. si logras salir con vida, querrás encontrarla a tu regreso.
Esa voz no tenía distorsión, esa voz era real. En su mente llega rápidamente el día en que escuchó aquella voz, estaba casi convencida de saber quién era él. Ella guardó silencio y entró la mano a su bolsillo, de donde muy pronto sacó la llave y se la entregó. Momento después el auto empezó a moverse, no pasó un lapso de 15 a a 20 minutos conduciendo, cuando se detuvieron en un lugar. Momento después alguien la ayuda a bajarse del vehículo y la guían a la entrada de una casa con su cabeza aún cubierta, la dirigen a una silla y la dejan allí sentada.
•••••••
—Hace 5 minutos su esposa lo llamó señor, estabas recogiendo a su invitada en ese momento. —Él mira hacia donde se encontraba sentada Ashley.
—En este momento no puedo ser interrumpido ¿Que desea, no le dijiste que íbamos a salir de viaje?
—Me dijo que buscó las reservas y ubicaciones de viaje. ¡Que no hay ningún viaje que tengamos destinado para hoy!
—¿Cuándo se volvió tan obstinada y tan caprichosa?
—¿Qué hará? No van a pasar 5 minutos cuando mi teléfono volverá a resonar, imagino que el suyo no está sonando en este momento porqué lo tienes apagado.
Mira en dirección hacia dónde está sentada Ashley y mira a su amigo. — José, eres mi mano derecha y mi persona más cercana, estoy contigo desde que soy un adolescente y mi padre estaba al mando de la organización. Pero no me va a temblar la mano para hacer rodar tu cabeza si esa chica que está allí sentada, se me escapa.
—¿Quieres decir que se va a marchar?
—Si no lo hago, esa mujer es capaz de colocar un rastreador y llegar hasta este lugar ¿Acaso lo dudas?
—Puedes arreglarlo por teléfono, no es necesario que llegue hasta allá. Sería peor que de regreso lo siguiera.
Él hace caso a sus palabras y toma su teléfono, de marcha a su despacho y dura un tiempo en la llamada. José pensó que duraría menos tiempo, pero le tomó bastante convencer a su esposa de que estaría fuera, asta que al parecer lo había logrado, ya que venía desabotonando su camisa y acomodándose para una charla con su visita.
—Deseo que nos dejen solos, cuando te marque y veas el número, traerás al pequeño Ángel. ¿ha comido hoy?
—Estaba negado a comer, pero le hablé sobre su madre y le dije que estaría aquí hoy presente. Que si no comía, ella se enojaba, entonces probó algo de comida.
—¡Eso me gusta! estás experto con los niños, ¡felicidades! en este momento voy a resolver algunos asuntos con esta señorita, no quiero interrupciones. Él termina esa conversación, retira su chaqueta, recoge sus mangas y se acerca hasta donde se encuentra Ashley.
—Señorita Ashley Thomson ¿dónde está tu padre? Tengo una cuenta pendiente que debo saldar y llevo años buscándolo sin lograr encontrarlo.
Ashley queda en silencio, no emite ninguna palabra.
—Estoy hablando contigo, préstame atención cuando te hable. —Ella sigue en la misma actitud, solo se queda quieta con su rostro inclinado hacia abajo.
—¡Esto no es juego niñita! ¿qué quieres, que te dé donde te duele?
— Si piensas que haciéndole daño a un niño, te haces más hombre adelante. Te cambio mi vida por la de mi pequeño. Los niños se valoran y se cuidan ¡eres un inhumano!
Él se acerca y la sostiene por su barbilla, de alguna manera sus palabras le habían hecho efecto de manera negativa. —Yo sé respetar la vida de las personas, no soy un inhumano no vuelva a repetirlo.
—Si me hubiese llamado a una cita, aún perdiera la vida en ella yo hubiese acudido. Soy una mujer que no suele tenerle miedo a nada ni a nadie
—¡Así que muy ruda! —Él quita la manta que tiene tapando su rostro y ambos hacen contacto visual.
—Tu padre debió enseñarte a dar la cara.
—¿Dónde está tu padre?
Ellos quedaron viéndose a los ojos. Una vez se encontraron sus miradas, sintieron atracción inmediata.
—No sé dónde se encuentra mi padre. Estaba embarazada cuando fue desterrado por "el Gran Jefe" Hace algunos dos o tres años atrás fui tras su pista y aún no logro conseguirlo.
—Siempre fuiste su pequeña y su niña linda. Si eres su única familia en este mundo, ya que su madre está anciana, no me vas a decir que no tiene comunicación con él.
Está desterrado, más no muerto.
—Lo único que tengo en esta vida es mi hijo y está corriendo peligro en tus manos, no tengo por qué mentir.
Él se acerca bastante encontrando su respiración muy cerca. —Debes probarlo, de la única manera que te irás de aquí con tu hijo, será si me dices dónde está tu padre.
—Se te ha hecho tan fácil llegar hasta mí. Imagino que no sería imposible llegar hasta él. Él es mi padre pero no tenemos conexión ninguna, como te dije hace un rato. Pensé buscarlo pero ya me he arrepentido.
—No me dirás que vas a elegir el destino y el futuro de tu padre una persona ya mayor que tomas decisiones, y pondrás en peligro la vida de tu hijo y su estabilidad. ¡es un bebé y está secuestrado, piensas en sus frustraciones.
—Entiende de una maldita vez, que no sé dónde está mi padre. Nunca lo elegiría por sobre mi hijo. Yo no soy igual que él, que en su momento, cambió mi vida por el dinero, mi virginidad por el dinero. No lo pondría por sobre mi hijo nunca ¡entiende! —Ella se exalta y lo miraba fijo. Sus ojos gritaban que decía la verdad pero también había algo de atracción.
—¿Con esto quieres decir que si anuncio que está secuestrada, él no saldrá a buscarte? ¡No te creo!
—Ya mi vida dependido de su palabra, y no en una sola ocasión. Esta no sería la primera, si quieres vengarte de él "hazlo conmigo" quítame la vida, pero deja que mi hijo crezca. Deseo que conozca la vida, quizás esta es la manera que tengo que morir. Más él es un niño inocente ¡por favor ten piedad por él!
—¡Qué escucho! "Ashley Thomson, la heredera de la mafia urbana" rendida humillada y entregando su vida.
—Mi hijo Siempre estaría á en primer lugar, siempre estará por encima de cualquier cosa e incluso mi vida.
—¿Sabes jugar poker?
—Quiero ver a mi hijo, después de verlo podemos jugar a lo que quieras.
—Vamos a jugar poker y vamos a apostar algunas cosas importantes señorita Thomson.
Él toma su teléfono y marca a José. Unos minutos después se abre la puerta y el pequeño viene corriendo hacia su madre con los brazos abiertos. Ashley tragaba seco, no podía sentirse perdida, no quería demostrarle, debilidad a su bebé, pero se sentía feliz. La única persona en el mundo que le importaba se encontrabas bien, esto para ella ya es más que suficiente.
•••••
—¿Crees que ella entrará en el juego que ha preparado para esta noche? — pregunta José en cuanto se reúne con su jefe.
—He planeado esto por años. Recuerdo que una noche en un nigth club estuve a punto de llevarla a mi cama. ¡Esa mujer es una ramera!
—De todo esto lo más preocupante es la obsesión que siempre ha mostrado por esa mujer.
—¿Tienes otra idea que me lleve directo a su padre?
—Esto es motivo de guerra, lo único que ha planeado es llevarla a su cama.
—Eso ya lo hemos hablado. Tengo que seducirla para lograr que haga lo que le pido.
—Entiendo su plan y no le pongo en duda la teoría. Lo que me preocupa de todo esto, es que llevas años obsesionado de esa mujer. ¡He pensado que más que obsesionado, está enamorado!
—¿Olvidaste tu lugar?
—El lugar que siempre he tenido, es el lugar de su hermano, de cuidar su bienestar. Eres el esposo de la hija "del gran jefe" Si ella se entera de una traición perderás la vida. ¿Creés que vale la pena todo esto?
—Esa mujer es mi esposa para tener el poder que necesito a la hora de hacerle justicia a mi venganza.
—Si algo sale mal, no podrá realizar su venganza y perderá la vida.
—¿Creés que me importa seguir respirando después de mi gran perdida. Si tengo cerca a la hija del culpable de mis desgracias, ella morirá conmigo y se realizará mi venganza. Bastante miserable es mi vida teniendo que ir a la cama con loca posesiva.
—Si lo piensas bien, entonces no es buena idea llevar a tu vida a otra persona igual de loca y peligrosa.
—Te dije hace tiempo que esto es una decisión tomada. De la única manera que no ejecutó mi plan es si ella me contacta con su padre y se lo cambio por el niño.
—Si es necesario no voy a dormir jefe. Quedaré pendiente por si esa mujer desea hacer algo en su contra.
—Está noche tendré sexo con esa mujer. Yo no suelo equivocarme a la hora de planear algo. Tú descansa, tengo algo preparado en caso que se ponga creativa.
—Las botellas de tequila están preparadas. En la habitación hay una y la otra en la cocina. Debes fingir que toma, ya que tiene dos pastillas de estasis dentro como ordenó.
—Ya has hecho tu trabajo, puedes retirarte y descansar, mañana temprano debo llamar a mi esposa, debes estar pendiente. Está noche tomaré alcohol y pepas.
Matthew entra al baño y José se va a su habitación muy preocupado por todo lo que está planeando su jefe, ya que lo ve muy peligroso. Él sale del baño y se vuelve a encontrar a José que venía de regreso de su habitación.
—Mi hombre dice tener información del señor Thomson!!
—¿Te las ha enviado?
—Él no se arriesga enviando imágenes, también cobra por su trabajo.
—Que venga mañana, veremos qué tan importante son las noticias que trae.
—¿Vas a cancelar el plan y esperara por él?
—Ya tengo algo programado para esta noche y no pienso retroceder.
Matthew le da la espalda a José y camina a la cocina. Él estaba algo nervioso y estaba tratando de controlar su ansiedad antes de encontrarse con Ashley.
Mensaje: Mi esposa ?
8:00 PM
Envío una imagen.
—Esta noche quiero hacer travesuras, necesito tu aprobación.
8:02 PM
—Sabes como lo debes hacer. Espero hayas terminado para mí regreso. Así me gusta que te porte sumisa.
8:04 PM
—Gracias por entender.
8:05 PM
— Estoy a punto de entrar a una reunión importante y debo apagar el celular.
Él no espera la respuesta y apaga el celular. Se queda pensando en las palabras de José y lo que tiene pensado hacer mientras toma su trago. Ashley si se volvió su obsesión y por fin había llegado la hora de tener su capricho sin importar cuan peligroso se presente.