- Gracias por traerme –le digo a Paúl volteando a mirarlo estando frente a mi casa-. - Como ya te he dicho, para mí es un placer apoyarte princesa –me responde con cariño en su mirada-. - Bueno, estaremos en contacto, ya mañana es el día ¿no? –le pregunto-. - Si, mañana. Voy a llamar a Lennys y al resto de los chicos a ver como organizamos la salida. Apenas tenga algo definido, te llamo -toma una pausa- más tarde o mañana temprano –me dice-. - Está bien, quedo al pendiente –le digo con intención de bajarme de su camioneta-. - Espera princesa, déjame ayudarte –me dice apresurándose a bajar-. Como ya se le ha hecho costumbre, rodeó la camioneta, y me ayudó a bajar de ella. Nos despedimos con un beso en la mejilla. Ya en casa, me dirigí directo a mi

