Estrellas

1242 Words
C A P Í T U L O C I N CU E N T A Y U N O Hades. Quizá cuando menos lo esperas, los recuerdos comienzan a consumirte de manera lenta, pero, ¿Qué sucede cuando los recuerdos se te desvanecen? El escuchar a Taylor preguntarnos, ¿Quiénes somos? Me quebró. —No, ¿Qué no la escuchaste? —Perdió la memoria, sí. Es temporal—, Quitó importancia James—, Tranquilo. —Es un poco más—, Murmuró Samara—. Miranda esta hablando con el doctor ahora, pero puede ser temporal, o puede que jamás recuerde algunas cosas. —Pues afortunada sea, ¿No? —, Dijo con ironía James—. Muchas de las cosas que hemos vivido, no las quisiera recordar. —Sí. Explícale de nuevo que su mejor amiga murió, su madre, que su padre la dejo, ah… ¡Y su abuela! —. Reprocho Samara—. No podemos hacer eso, esto esta cruzando mis limites, no quiero… No le miré, tallé mi rostro ligeramente frustrado, sintiendo cómo la presión bajaba a mis pies, es curiosa la manera en la que suelen suceder las cosas, no lo negaré, había sido una de las cosas que menos habría esperado, ella perdiendo la memoria… —Sí, pero… Me levanté, caminando hacía la habitación de donde se encontraba Taylor, pasando mi mirada por la pared blanca, podía escuchar cada uno de mis pensamientos, en un grito ensordecedor que sentía que me haría perder la cordura y la razón, quizá entre más tiempo pasaba, más comenzaba a dudar de las cosas que sucedían en mi entorno. Y es curioso, porque cuando conocí a Taylor, hubo muchas cosas que cambiaron en mi interior, pero no del modo en el que creí, y aquella chica que odiaba con todo mi ser—o eso solía decir—se habría convertido en alguien que no podía dejar de pensar, la primera página. Éramos un par de niños que no sabían a donde irían, peleando, gritando en el auto, contando estrellas en los días malos… ¿Alguna vez fuimos enemigos? Estaba contando los días para verla en vacaciones, mirando la ventana, preguntándome, ¿Cuál sería la primera página? ¿Un día se iría o se quedaría para siempre? Aquellas cosas que nunca dije. Le molestaba en la escuela, jalando su cabello, compitiendo por ser mejor que ella, haciendo que dudará de lo que sucedía, pero, ¿Estaba encantado de conocerla en ese momento? Me detuve fuera de la habitación, notando cómo es que ella miraba hacía la nada, —Hola de nuevo—, Me saludó con media sonrisa—. Así que te conozco, ¿No? —No lo sé. Quizá soy de aquellas personas que hacen buenas acciones y les leen a las personas en los hospitales—. Mencioné recargándome en la pared. Ella soltó una risa, para mirar hacía el techo, el nombre de ella haciéndome eco en la cabeza, estaba encantado de poder verla bien, de que ella estuviera aquí, sus ojos miraron por un par de segundos hacía mí, para después fruncir las cejas ligeramente. —No. Te conozco. —¿Por qué estás tan segura? Un doctor cruzó por la puerta, con una tabla llena de hojas, miró hacía Taylor y le dio una sonrisa. —Despertaste mucho antes de lo que creímos—. Mencionó el doctor, dejando dichos papeles a un lado de ella—. ¿Cómo te sientes? Taylor miró por unos segundos hacía mí, para regresar al doctor, frunció las cejas para encogerse de hombros. —Agobiada, no recuerdo cómo llegué aquí. —¿Cuál es el último recuerdo fresco que viene a tu cabeza? —, Le preguntó colocando un estetoscopio en su pecho. —Ah… Pase la tarde con Katina y Miranda en un centro comercial, vimos sin escape, nos coloco de los nervios—, Río, el doctor soltó una risa asintiendo. —Sí, una película intensa—. Mencionó el doctor con una risa—. ¿Podrías decirme que fecha es hoy? Recordaba a Katina, así que en sus recuerdos aún me encontraba yo… pero, no del modo en el que lo estaba ahora, sino, en el punto en el que peor nos llevábamos, donde ni siquiera éramos “ligeros enemigos”, sino, enemigos jurados. —Primero de octubre. —¿Año? Taylor le miró con las cejas ligeramente alzadas, cómo si la pregunta le causara cierta confusión, su memoria se disipo nueve años atrás. Miranda y Taylor siempre se conocieron, eran mejores amigas desde hacía bastante tiempo, y en ocasiones, Katina se les unía, al ser vecina de Miranda. —Dos mil quince… Recordaba que su madre habría muerto, recordaba que su padre le habría dejado, eso me dejaba un poco más tranquilo, es decir, esos dolores volverlos a vivir, serían un infierno para cualquier persona, para ser realistas, no podía imaginarle sintiendo aquello de nuevo. —Bien… —Y tú eres Hades—. Mencionó Taylor después de unos segundos, sonriendo divertida—. ¿Qué haces aquí? Aunque… No estamos en ese año, ¿Verdad? —¿Cómo lo has notado? —. Le preguntó el doctor, a lo que ella aparto la mirada ligeramente, la emoción de su rostro se disipó al acertar. —La cicatriz, se la hizo evitando que cayera de una rampa en el área de skate, pero el si se cayó—. Mencionó con la guardia baja—. Pero, ahora se ve más grande… ¿Ha pasado tanto tiempo? Aparte la mirada, no me sentía capaz de verle ahora, notando cómo su corazón podría ser que latiera más lento, a una velocidad que no pudiera soportar, una herida de bala. —Un poco, pero no te preocupes, hay juegos de destreza que podrás jugar con tu… Con Hades, seguro estará encantado de ayudarte a mejorar—. Mencionó sacando un par de cosas de su bata—. ¿No es así? —Claro. En un punto amas lo suficiente, cómo para sentirte agobiado, me agobiaba la situación de Taylor, no por mí, sino por ella… —Lo dudo, de hecho… ¿Qué haces aquí? —. Preguntó—. Hasta donde yo recuerde tu me odias. FLASHBACK —¿Por qué quisiste que viniéramos aquí? —, Pregunté con cansancio—. Creí que no te agradaba. —No lo sé. Simplemente seguir escuchando cómo se besan Miranda y Katina con ellos, me volveré loca—. Mencionó con burla a lo que sonreí—. Además, esta linda la noche, ¿No? Para ver las estrellas. —Ajá… Oye Tay… —¿Dime? —. Dijo mirando hacía las estrellas. —¿Tú tienes algún miedo? ACTUALIDAD Una enfermera entro, mientras revisaba las pupilas de Taylor, sus cejas se fruncieron ligeramente. —¿Desde que momento sus pupilas están así? —. Preguntó consternado en doctor iluminando con una linternita sus ojos—. Realicen una tomografía, de urgencia. Hades tienes que salir… —¿Qué pasa? —Podría ser grave… FLASHBACK —No recordar quien soy. ¿Conoces el Alzheimer? No podría vivir dentro de mi cuerpo, sin poder recordar quien soy—. Mencionó mirando las estrellas—. Sería ser prisionera de mi propio cuerpo, una cárcel de la cuál, estaría tan perdida. —Por dios Taylor… — Es enserio, preferiría morir, que olvidar quien soy.
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