C A P Í T U L O C I N C U E N T A
Narrador omnisciente
Era
ridículo como en esa sala de espera de aquel hospital en lo único que se
debatían era sobre contar los secretos que les perseguían, o no. Las cosas iban
escalando a niveles que ellos no podrían manejar, comenzaban a ser bastante
ingenuos, la verdad los haría libres.
—Sí
enumeramos las cosas que hicimos, algunas podrían ser un delito—, susurró
Samara escondiéndose detrás del café—. Han pasado años, podríamos disculparnos
con nuestras "victimas"... pero, ¿Ir a la policia?—. Recalco—. Es una
terrible idea.
Se
quedaron callados, claro que era una pésima idea, en aspectos sociales,
visibles, tenían trabajos donde su imagen era algo que debían de cuidar, en su
mayoría Miranda, Hades y James, estaban asociados directamente a lo que su
imagen moral reflejaba.
—Habrá
un modo—, Murmuro Hades levantándose—. Pero algo tendríamos que hacer, lo saben
mejor que nadie.
Claro
que lo sabían, pero no querían hacer frente a ello—y a nada en general—es
decir, si hablaban, dejarían libre a la persona menos culpable de todo esto.
Taylor.
Pero,
terminarían por enterrar la vida de todos y cada uno de ellos.
—Iré
a preguntar sobre Taylor'
AÑOS ATRÁS
—Kitty
no a acudido a clases en semanas—. Mencionó Taylor, mirando de reojo a todos
ellos—, Y ustedes han estado muy nerviosos últimamente—. Acusó firme.
La
culpa no dejaba dormir a Miranda ni a Logan, sabían que haber aventado un par
de fuegos artificiales con intenciones de asustarle habría traído consecuencias
graves, Kitty tenía quemaduras de segundo grado y estaban haciendo lo posible
para que la pérdida de la vista fuera algo temporal, no habrían medido por
completo las consecuencias que dicho acto podría haber traido, siendo así
que... ahora las cosas estaban tensas en dicho grupo de amigos.
Taylor
habría tirado una bala, intentando tentar para saber si seguir, o detenerse, no
podía asegurar que hubieran sido sus amigos quienes hicieran dicho acto, pero
la duda no salía de su cabeza. Había escuchado que se trataba de una broma que
habría salido mal, y ellos eran perfectos en hacer actos que terminaban en
desastre.
—Estás
siendo paranoica—. Mencionó con desdén Katina—. ¿Nos has mirado cara de
criminales?—, preguntó ofendida.
Ninguno
de ellos se atrevió a decir nada de manera instantánea, se miraron entre sí,
con cierto toque de incertidumbre.
"Criminales",
fue solo una palabra la que basto para que ellos bajaran por completo la
guardia, si había sido un crimen, Miranda lo acusó de manera seria, habría sido
agresión.
En
realidad, en los actos que ellos hacían no iba acorde a maldad, sino a simples
bromas que adoraban hacer, sin embargo, algunas de ellas tenían más toque de
ser venganzas a ser simples bromas.
—Tranquila,
Tay. Ellos saben perfectamente lo que hacen—, Murmuro Paula al notar el
silencio—. No son malas personas, ¿Crees que serían capaces de hacer algo así?
Los conoces—. Recalco.
No
era en afán de defenderlos sino, todo lo contrario, habrían pensado seriamente
en ello, fue un comentario al aire, con intenciones de que les cayera a todos y
cada uno de ellos. Si eran capaces de ello, Paula les conocía mejor que nadie,
misma razón que prefería estar con ellos, que estar en su contra.
—Tranquilízate,
siempre eres una histérica—, le dijo con desdén Hades—. Ya nos has regañado una
vez, ¿No es asi?
Taylor
los miro con detenimiento, todos parecían más tranquilos, pero ella no lo
estaba, porque contrario a las palabras de Paula, los conocía, y sabía que eran
capaces de hacer cosas que se salieran de tono.
—Vamos,
Smith. Si eres la mamá pollito, no dejarías que hiciéramos algo así, ¿Cierto?—,
Presionó.
ACTUALIDAD
Hades
camino hacia recepción, donde una chica castaña le miro con atención, una
sonrisa torcida, más parecido a una mueca llegó a sus labios, con un poco de
torpeza cerró el archivo que se encontraba justo en sus manos.
—Así
que, ¿Se han reunido nuevamente?—, preguntó cínica, con un poco de enojo—. Y a
lo que leí en el archivo, parece que aún con el tiempo, siguen generando
enemigos.
Dichas
palabras crearon confusion en el cuerpo de Hades, no podría negarlo, estaba
ahí, era demasiado evidente como sus cejas se contraian ante la duda con las
palabras de la chica.
—¿Perdona?—,
dijo confundido.
—Taylor
Smith, fue inducida a un coma, la inflamación de su cerebro presionaba
bastante, por lo que es posible que no despierte hoy—, Dijo tecleando un par de
cosas—. Lo siento.
La
preocupación en el cuerpo de Hades llegó, ¿Era tan grave? aún no habían llamado
a sus familiares, Nelly y Drake estaban completamente al margen de dicho tema,
el celular de Hades sonó, frunciendo las cejas ligeramente ante dicho tono que
comenzaba a odiar, donde se sentía abrumado por un anónimo que parecía querer
empeñarse en hacerle la vida difícil a cada uno de ellos.
"Quizá reuna a ustedes con cada una de
las personas a las que les hicieron daño".
"Te presento a Kitty Hart, tuvo
perdida de visión por semanas y un par de quemaduras que le dejaron marca en
los brazos, ella los odia".
Los
ojos de Hades se desplazaron ante la mirada de Kitty, quien había dejado de
prestarle atención por completo.
Si
íbamos un poco más al pasado, Katina era el núcleo negativo y Taylor el
positivo, eran una especie de energía que se terminaba atrayendo, sucediendo
así con todos los que se encontraban en su alrededor.
Katina
era bastante querida por todos en su entorno, y por alguna razón, las cosas que
salían de sus labios terminaban por cumplirse como deseo de cumpleaños.
Eran
razones por las cuales, ellos habrían hecho más cosas malas que buenas, todo
comenzó cuando Katina y Marcus comenzaron su relación, James y Logan estaban
cegados ante la autoridad y presencia que podía generar Katina, así que,
sutilmente comenzaron a adentrarse en las cosas que ella solía hacer solo con
Samara.
Miranda
se les termino por unir al enamorarse de James y... Hades, le daba igual,
habría sido cruel con algunas bromas en el pasado, simplemente dio por tomada
la oportunidad de regresar aquella persona que era.
—Kitty...
AÑOS ATRÁS
—Hey,
tarado. Te traje café—. mencionó fría Taylor dejando aquel vaso frente a el—.
Parece que no has dormido bien.
—¿Te
incumbe?
Taylor
rodó los ojos para levantarse, odiaba que Hades siempre le diera respuestas tan
bordes y cortantes, pero en ciertos aspectos también le generaba curiosidad.
¿Cómo una persona puede pensar en ese tipo de respuestas de manera tan veloz?
le intrigaba de manera irracional.
Hades
le tomo de la muñeca, impidiendo que ella saliera de su campo de visión.
Ninguno de los dos la estaba pasando bien, la incertidumbre carcomía a Taylor,
no quería aceptarlo, ¡Claro que no! Pero estaba segura que sus amigos tenían
que ver, Katina había tenido un altercado con Kitty, dando por señales, que
habría sido ella.
Katina no era la única, Hades se había enfurecido bastante al saber los rumores que ella había comenzado a correr sobre él. Si, él tenía una fama con que se acostaba con una chica diferente cada noche—digno de un playboy—o… Fuckboy, cómo mejor quisiera identificarse él.
Él no se acostaba con cualquiera y Kitty… No era el tipo de chica con la que él querría salir. Kitty no era una santa, le habría orillado a la furia, para querer hacer algo contra ella. Pero, se habrían pasado.
—¿Por qué me trajiste el café? —. Le dijo con desdén, Taylor se soltó de su agarre.
—Porque la estás… Cómo sea, ¿Ustedes no fueron? —, Insistió.
Taylor tenía la boba creencia, de que podía mirar hacía los ojos de él, y notar si le mentía, ella en cierta parte llegaba a considerarse bastante especial, diferente al resto, pero su vida en preparatoria, era justamente cómo en los libros, era la típica nerd, que era bonita, y peleaba con el chico malo.
—¿Por qué insistes en preguntar lo mismo una y otra vez? —, Le dijo con sorna Hades—. Parece que nos has condenado a todos, antes de que pudiéramos defendernos—. Acusó.
Taylor desplazó la mirada culpable, una sonrisa de lado logró salir de los labios de él, había dado justo en el clavo, bajando su guardia, haciéndole dudar sobre si lo que pensaba era real o no.
Lo era, pero, sus amigos habrían sido tan convincentes en el transcurso de sus preguntas que no tenía mucho más que hacer.
—Lo siento—. Dijo entre dientes, sentándose de nuevo—. De verdad lo siento.
ACTUALIDAD
—Debes de estar jugando—. Mencionó Samara, mirando el celular de Hades—. ¿Lo ven? No servirá de nada, puesto que nos llevará al borde del límite.
—No fuimos tan malos, las únicas cosas hirientes que hicimos fueron hacía Samara y hacía Mika.
Mika, aquel pobre chico que había sido parte del grupo de los chicos alguna vez, él sentía que había logrado algo al estar cerca de ellos, pero su boca traicionera también fue capaz de llevarle al límite, muchas de las cosas que habrían hecho les habrían llevado a todos al límite.
Si intentábamos ser justos, muchas de las cosas que habrían hecho habrían terminado teniendo una justificación, más, sin embargo, el hecho de que para ellos terminasen haciendo ese tipo de cosas.
—Bien, ¿Cuál será el plan entonces? —, Interrumpió con cierto toque de molestia James—. Estoy abierto a cualquier situación.
La mirada de ellos se entrelazó, Miranda cerró los ojos.
—Seremos honestos, con Taylor—. Añadió Miranda—. Ella es la que piensa en los mejores planes, es la inteligente, sabrá que hacer.
Sabrá que hacer…
—No, no podemos decirle a Taylor que fue lo que hicimos, le ceguera temporal, ni… Lo de Mika, ni todas las bromas que hicimos—. Expresó repentinamente Hades.
—Se que temes que ella te deje, por el tipo de persona que fuiste, pero… ¿Será eso? ¿O su seguridad?
Taylor.
Luces brillantes, encandilantes. Sentía cómo mi corazón latía velozmente, “Pum, pum…”, me sentía anonadada, ¿Qué hacía aquí? ¿En dónde estaba? Mis ojos divagaron por la habitación, era el hospital. El dolor me punzaba en la cabeza de manera irracional.
—¿Por qué no le dices? Es más fácil que sepa la verdad—. Esa voz, mis ojos divagaron hacía él—. Si la amas, y te amas, lo entenderá.
—El pasado no nos liberará, nos terminará de separar—, fruncí las cejas—, No estoy dispuesto a perderla.
Me quedé atarantada.
—¿Quiénes son ustedes? —, Pregunté.