Capítulo 6
—Hey—, Me detuvo del brazo Hades. Haciendo que me estrellara en él—. Miranda me llamo, que saliste corriendo del baño.
—Suéltame—, me jale para tomar aire—, ¿Hablan de mí? ¡Dios! No quiero saberlo.
—El otro día hablé con tu hermano. Llamaba para intentar convencerte de volver, ¿De que huyes?—, añadió dando un paso hacia mí—. Como sea, necesito que vayas con Greta, necesito una acompañante para ir al evento de hoy.
—No creo porque…
—Eres la nueva modelo. Necesitas ir, te presentaré en los medios.
—Ya…
No quería salir con Hades, sinceramente.
—Podría ir con James—. le codeo, notando como su semblante cambiaba a desagrado—. ¿No era lo que querías? Me agrada.
—No. Irás conmigo—. Escupió fríamente, para cerrar la puerta—, Creí que te desagradaba la idea.
—Mi acto benéfico, quieres el camino libre con Miranda, ¿Qué no?—, arqueo mi ceja, para ver cómo caminaba por la oficina—. creí que James era tu mejor amigo.
—Ya no tenemos cinco años, madura Taylor—, Me dijo con desagrado, colocándose frente al computador—. Acata las órdenes y punto.
—¿Sabes que eres?—, Me acerque, colocando las manos en el escritorio, mirándole con desdén—, Un tarado, ¿Que orden quieres que acate? ¿Donde quieres que salga con el ex de mi mejor amiga para dejarte el camino libre?
—No me hables en ese tono, que no se te olvide que soy tu jefe—, Se mofó, levantándose colocándose en la misma postura que yo—. ¿Quieres ir con esas? Veamos quien le pide al otro que se detenga, que pare.
—Has lo que te venga en gana—, siseé con una sonrisa burlona—. La fuerza no siempre vence la inteligencia Hades, y siempre fui más lista que tú.
Apenas dije eso salí de la oficina, con la sangre caliente, mis ojos apenas cerré la puerta cayeron a Miranda, quien me miraba curiosa.
—¿Estas bien?—, Preguntó a lo que miré hacia Greta—. porque huyes de mi… Creí…
—No lo hago—, le frene en seco—. No… tengo cosas que hacer Miranda, hablamos después.
***
El maldito vestido, mire atentamente aquel vestido que apretaba mis entrañas, tomé un poco de aire y suspiré.
—Te queda el color—, alago James, le sonreí de lado—. así que irás con Hades.
—Así parece—, Pase mi cabello a la espalda—. Lo cual…
—Es para joderme—, Añadió a lo que me giré para verle—. Él iría con Miranda, mencione a ejecutivos de acompañarte yo, ahora parece ser que a Hades le nació llevarte a ti.
—¿Sucedió algo entre ustedes…?
—Ser entrometida es tu mayor cualidad, ¿No Taylor?—, Exclamó Hades, adentrándose a la habitación—. James, necesito que me dejes un minuto con ella.
James le miró con enojo en las pupilas y sus puños presionados, parecía que no era a la única que Hades quería llevar al límite, éramos ambos.
—Toma—, expresó dejando una caja de terciopelo en mi mano—, Vale más que tú casa, así que cuídalo.
—Siempre siendo tan tierno y lindo—, dije sarcásticamente, abriendo aquella caja, notando el collar—. ya tengo uno, ¿Lo miras?
—Sabes, me pregunto, ¿Que miro Franco en ti?—, exclamó quitando la caja de mis manos, para colocarse detrás de mi—, No tienes la madera de modelo, era el sueño de Katina, de Miranda, tú eres una niña perdida en los pasillos del supermercado.
Me quito el collar que tenía puesto, podía sentir mis mejillas arder ante el enojo de su comentario
—No eres una modelo, eres una niña, tonta, jugando con los tacones de su madre…—, sus palabras bajaron de tono.
Me giré para quitar el collar de sus manos, con una sonrisa forzada.
—Lo dudo, sabes perfectamente que a mi madre, se la llevo el Cáncer—, sonreí sin gracia, para acercarme al espejo, mirando como su sonrisa burlona habría desaparecido—. Y ella era más de tenis, nunca usó tacones—, proseguí—. Si no te gusto como modelo, lleva a Miranda, ¿No es acaso que quieres acostarte con ella?
Termine de colocarme el collar, para tomar mi bolso, iba a salir de la habitación y su mano se aferró a mi brazo, le miré a los ojos notando como sus facciones eran un misterio.
—Irás conmigo—, señaló, me solté de su agarre—, ¿Por que volviste Taylor?
Por el cancer de la abuela…
—No es de tu incumbencia, ¿No deberíamos irnos ya?—, suspire—. Entre más temprano empiece la noche, terminará, y podré librarme de ver tu estupido rostro—, escupí.
Salí de la habitación seguida de él ambos caminando en completo silencio al estacionamiento, mi madre murió cuando tenía 11, tenía cancer, ver como una enfermedad así va consumiendo de a poco en poco es doloroso, papá no lo tolero y nos dejo con la abuela, a mis hermanos y a mi.
Subí a su auto y le miré de reojo, podía recordar cómo esto habría sido un desastre.
Podía sentir la ira en mi vientre cuando mencionó a mi madre, de igual modo cada que mencionaba a Miranda.
Como si James tuviera razón, como si fueran celos los que atravesaran de manera violenta mi vientre.
Pero no eran celos.
Pero, ¿Cómo podría explicar que odiaba ver a Miranda con aquel hombre que desde hace años parece tener una guerra conmigo? ¿Cómo podría explicarlo?
—Taylor, necesito que lo hagas bien—, dijo más tranquilo—, Será la noche en la que los medios te conozcan, no puedes arruinarlo.
—Bien.
¿cómo podía estar tan cerca de la persona con la cual odiaba?
¿cómo Miranda parecía ir tan bien con el?