Angélica: Feliz año nuevo 2014

1179 Words
Angélica Aquel episodio de amor que comienzo con el sevillano es tentador. Tengo miedo, todo lo que tiene que ver con él está lleno de incertidumbre, pues, aunque tiene una gran profesión, su vida no es estable. Yo fui educada para sentar cabeza algún día, ejercer mi profesión, casarme, formar una familia, el sueño “cuerdo” de cualquier individuo. Mi abuela me decía que pensaba demasiado, que de vez en vez, debería dejar que las cosas se dieran solas y solo disfrutarlas. Pero mi estilo de vida no me daba esa opción de creer en otra forma de vivir o conducir mis acciones. Andar con Xavi, es un asunto extraño para mí, no sé nada de él, más que la experiencia de pasarla muy bien con él. Si tiene ahorros, una casa, estabilidad emocional, problemas existenciales, una familia, una ex mujer o ex novia, hijos. Para mi saber de su pasado es importante, pero me encanta estar con él. Mi corazón tiene una lucha de emociones constantes, pero su contacto, sus besos, su afecto, me llevan a la perdición. Tal vez estoy exagerando, tal vez esto será un amor fugaz. Tal vez estaremos juntos por un tiempo, tendremos seis meses para saber qué pasará con nosotros.  Él quiere ir a Cambridge, yo deseo volver a casa, a mi país, a mí hogar, Inglaterra es un país que jamás ha pasado por mi cabeza, él es un forastero, aventurero, intelectual. Pero ya le dije que sí, así que correré el riesgo. A la mañana siguiente, nos marchamos con Edy al aeropuerto. Nos acompañan Glen y Helen, vamos en la camioneta de pasajeros de EVI. Muero de emoción por ver a mi amiga Natalia. En el camino, Xavi y yo nos vamos tomados de la mano, abrazados, dormito un poco sobre su hombro. Glen nos mira sorprendidos, no se lo espera, y Helen solo sonríe. Después de pasar al aeropuerto, donde Natalia y yo nos abrazamos con emoción, no me importa que Edy se enoje, el la vio apenas unos días atrás, yo no la veía desde mi examen de titulación, unos días antes de viajar a Canadá, es decir casi seis meses. Luego le presentamos al resto de los acompañantes, y a Xavi, quien la saluda con su característico acento español. Vamos a un lindo restaurante a desayunar, unas compras de último momento que nos encargó Nora, y volvemos a la cabaña, el clima es excelente, aunque había nieve, no había amenaza de tormenta. Ya instalados de nuevo en la cabaña, llevo a Nat a mi habitación. Ella dormirá con Edy, yo comparto la habitación con Helen. Conversamos de los últimos detalles. —¿Qué sabes de Paulina? Hace mucho que no me llama. —Ah, pues su tía Francisca sigue enferma, y pues sigue de novia con el chico este de San Marcos, Alejandro. Anda muy misteriosa, a veces siento que no me ha contado todo sobre su relación, pero Alex es bastante agradable. Edy y yo fuimos hace unas semanas a pasar un fin de semana con ellos en el rancho de Alex. Es una hacienda preciosa. Pero no lo sé, pasaron cosas extrañas aquella noche. Creo que Alex trae un lío de una herencia y pues no me han contado bien. —Espero que no sea nada grave. Pero si la tía Francisca se muere, Paulina y sus hermanos pasan a mejor vida ¿no? Creo que la mujer es super millonaria. —No lo sé, también había con eso un lío bastante raro. El abogado de la tía hizo algunos trámites para robarle, y ahora con ella en el hospital, hasta el tío de Alex que es abogado, ha estado asesorándolos para llevar el caso. Mi amiga Paulina es la más reservada de las tres, nunca le he conocido un novio que valga la pena, solo espero que su relación con Alex fluya de la mejor manera. —¿Y tú? Xavi es muy guapo, cuéntamelo todo. Nat y yo nos pusimos al día, hasta que fuimos interrumpidos para salir a comer. Pasar aquellos días con Nora, en su cabaña, eran un comer y comer, juerga, noches de trova, fogatas, paseos en la nieve. Aunque había pista de esquí, nadie estaba realmente interesado en aquella actividad. Aquella tarde, el clima se presta para una fogata al aire libre, como siempre, no falta música bohemia, vino y tequila. Xavi me toma de la mano, y como ya es costumbre nos vamos un rato para estar a solas. Encontramos un rincón con una bonita vista iluminada por la luna, que en época de invierno es tan complicado que no haya nubes o tormentas de nieve. Nuestros encuentros, cada vez se intensifican más. Él desea pasar una noche conmigo, pero yo estaba muy insegura, mi experiencia con hombres es casi nula, ¿cómo le decía eso a Xavi? Él era mucho mayor que yo y seguro con mucho más parejas en su vida. Yo sólo tuve sexo con Enrique, mi exnovio. A estas alturas, creo que soy virgen por cicatrización. —¿Te parece que después de año nuevo nos escapemos un fin de semana juntos? —¿Solos tu y yo?—Pregunto emocionada. —Sin tanta gente, solos tu y yo. Me muerdo los labios, aceptando su propuesta y comenzamos a besarnos. Pasar la noche juntos en aquel lugar no es posible, todos los hoteles están llenos, la cabaña también, no había manera de hacer una locura, aunque sonaba tentador. Pero yo, la romántica de Angélica, no deseaba que nuestra primera vez fuera sexo desenfrenado en un armario a escondidas. Muy a su pesar y el mío, decidimos esperar, unos cuantos días para estar juntos. Aquellos días nos dedicamos a provocarnos, a calentarnos, hacernos travesuras, por lo que moría de ganas por aquel encuentro. La noche de año nuevo, fue una gran fiesta, ese día nevó, por lo que tuvimos que hacer la fiesta dentro de la casa. Sin embargo, fue divertida. Nora y su familia no dejó pasar ningún detalle, y los jóvenes locos, terminamos en el jacuzzi que tenían en un salón privado con una vista al pueblo, desde aquella montaña. Cuando brindamos después del año nuevo y darnos un fuerte abrazo Xavi y yo, me dijo: —Este año 2014, estoy seguro que será el mejor de mi vida. —¿Tú crees? —Lo comencé contigo ¿Qué más puedo pedir Angélica? Me estoy enamorando como un tonto. Y mañana, tú y yo, nos iremos juntos por fin. Nuestro plan de fin de semana, había cambiado un poco. No volveríamos a EVI, hasta después de la noche de reyes, por lo que Xavier consigue una cabaña para nosotros dos. El resto de los chicos hacen sus planes, algunos se quedan con Nora unos días, otros se marchan, mis hermanos vuelven a casa, Nat y Edy también, y yo después de varias charlas con mi amiga, me decido a entregarme a Xavier en cuerpo y alma. Aquel amor que decía mi abuela que todos debemos vivir al menos una vez en la vida.          
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