― ¿Realmente esperabas que cayera en tu trampa? ―Murmura James fríamente mientras el ambiente empieza a enfriarse a su alrededor, dándole un escalofrío a Xavier.
― ¿Cómo es que tú…? ―Murmura Xavier mientras se hace para atrás y busca su varita para tener con qué defenderse de James en caso de que este le atacará por tratarlo de engañar.
― No creas que eres el único que tiene unos cuantos trucos bajo la manga, los de tu clase son tan fáciles de engañar, puede que tengas un montón en sangre pero no es nada que realmente me llame la atención, tengo más de un siglo de vida y es gracias a mi creador que yo sé controlarme ―Dice con un tono burlón.― Además, tu espada está muy cerca tuyo y gracias a lo que pude ver el día de la biblioteca, me podías atacar con ella y matarme, aunque, ¿qué le hubieras dicho a los maestros sobre mi desaparición?, por el brillo en tus ojos puedo notar que no eres un brujo de nivel muy alto, por lo que un hechizo de borrado de memoria tan grande no te hubiera sido posible. ―Dice James mientras se acerca a Xavier y lo sostiene del cuello con una mano.― Ahora mismo, me dirás que es lo que realmente haces aquí o si no voy a romper tu varita, y créeme cuando te digo que no querrás sentir el dolor cuando la rompa. ―Comenta James fríamente mientras le muestra el objeto dicho a Xavier el cual estaba sosteniendo con su mano libre, empezando a apretar el pedazo de madera.
Xavier se queja de dolor, sabía que si esa varita se rompía, perdería sus poderes durante dos meses debido a la conexión de su magia con su varita, por lo que mira a James de manera fría.
― Suéltame y te lo diré, pero no rompas mi varita. ―Comenta de manera desesperada mientras observa al vampiro que lo sostiene.
James simplemente obedece y lo suelta bruscamente contra el escritorio, mirando a Xavier de manera fría, sin soltar la varita, sosteniendo esta con la fuerza necesaria en caso de ser necesario.
Mientras tanto…
Sofía estaba en la biblioteca, con sus brazos sobre la mesa y la cabeza escondida entre estos, estaba tratando de dormir un poco, la pesadilla que había tenido durante la noche no la había dejado dormir y además no quería tener que lidiar con ninguno de los chicos que la molestaba aunque supiera que no iban a entrar en la biblioteca al menos que fuera muy necesario.
Sofía se empezó a quedar dormida al haber tanto silencio, aunque se sentía mal por haberse enojado con James por defenderla, sabía que no estaba bien, solamente esperaba poder hablar con James cuando tuviera la oportunidad.
Sofía al momento de quedarse totalmente dormida, empieza a soñar que esta en un campo de flores, era extraño para ella, tenía varios años que no soñaba con algo similar, normalmente eran sus pesadillas o simplemente no soñaba nada, no fue hasta que empezó a escuchar unas voces dentro del sueño que se concentró en otra cosa.
― Por favor, entiende que esto es por tu bien, no quiero que te arriesgues por mí, te salvé pero no quiero que tú me salves a mí. ―Comenta una voz femenina con tono preocupado, pero Sofía no podía ver a nadie ni cerca ni lejos.
― Exactamente, mi reina, me salvaste y ahora es mi turno para salvarte, no te quiero perder, no cuando eres realmente importante para mí. ―Comenta una voz masculina con un tono de adoración.
Sofía empezó a caminar por el campo, buscando a las personas de las voces, no sabía de quienes eran las voces, ya que las escuchaba distorsionadas, pero en un momento cayó y todo se esfumó, despertando de manera inmediata, observa a su alrededor, notando rápidamente a sus amigas sentadas con ella.
― ¿Estás bien, Sofí? ―Comenta Sandra mientras pone una de sus manos en la frente de Sofía, tomando su temperatura, tanto ella como Clara estaban preocupadas.
― S-Sí, estoy bien. ―Comenta Sofía algo aturdida mientras mira a las chicas frente a ella.― P-Pensé que estaban en la cafetería con los chicos. ―Comenta un poco nerviosa mientras se sienta correctamente en la silla.
― Te veníamos a acompañar y darte un poco de ánimo, nosotras sabemos que no te gusta mucho la violencia. ―Comenta Clara mientras le sonríe un poco a su amiga.― ¿Soñaste algo feo? ―Comenta Clara algo preocupada mientras piensa en la reacción de Sofía.
Sofía niega suavemente mientras les empieza a contar lo que soñó a sus amigas, abrazándose a sí misma mientras intenta pensar en lo que escuchó, por algún motivo, esa conversación le era tan familiar pero no podía recordar de dónde.
― Sofía, ¿no crees que esto pueda tener relación con tu vida pasada? ―Comenta Sandra mientras observa a su amiga, tanto Clara como ella pensaban que posiblemente las pesadillas de Sofía tienen que ver con su vida pasada.
Sofía observó a las chicas un poco confundida, no era la primera vez que le comentaban esa teoría, pero no estaba segura de eso, ya que la mayoría de sus sueños eran en escenarios muy distintos aunque siempre terminaban cuando ella moría dentro del sueño y últimamente podía ver a su atacante pero a la lejanía. Aunque era una teoría que no le parecía lógica en su totalidad, tenía que admitir que quizás sus amigas estaban en lo cierto.
― Chicas, ¿no creen que es demasiado decir eso?, no creo que mis sueños tengan que ver con mi vida pasada, ¿por qué tendría que ser así, en todo caso?, mis sueños siempre terminan cuando yo muero dentro del sueño. ―Dice Sofía de manera calmada mientras observa a sus amigas, agachando la cabeza, no quería seguir hablando del mismo tema, le ponía tensa imaginar el que sus sueños tuvieran que ver con su vida pasada.
― Precisamente, todos tus sueños terminan cuando eres asesinada en ellos pero, este que acabas de tener no es así, termina justo después de que escuchas esas voces y las palabras pueden tener un significado. ―Comenta Sandra con un tono serio mientras mira a Sofía, sabía que su amiga no cedería ante la idea de que sus sueños eran visiones de su vida pasada, por eso necesitaban pruebas y las palabras en el reciente sueño de Sofía eran suficientes.
Sofía suspira en resignación ante las palabras de Sandra, debía de admitirlo, su amiga tenía razón en que las palabras podrían tener un significado que ella no podía ver aún.
― Permíteme anotarlas entonces. ―Murmura Sofía mientras saca una libreta y un bolígrafo para empezar a escribir las palabras de su sueño, arrugando sus cejas un momento al pensar las palabras, escribiendo estas en su libreta con calma, le resultaba curioso que las palabras de aquellas voces fueran como si las personas que hablaban fueran una pareja.
James apenas había llegado a la biblioteca buscando a Sofía para disculparse por lo que había sucedido en la cafetería, después de haber amenazado a Xavier tuvieron una pequeña charla sin dejar de lado su rivalidad, pero eso se los contaré después.
Al entrar y escuchar las voces de Sofía y sus amigas se acercó pero se quedó a una distancia considerable para poder escuchar la conversación, sonriendo ante las palabras de Sandra y Clara.
― Chicas, ¿puedo hablar con Sofía?, por favor. ―Comenta James de manera un poco preocupada por cómo iba a reaccionar Sofía ante su petición, sorprendiendo a las tres chicas, pero Clara y Sandra no lo dudaron dos veces y rápidamente asintieron para alejarse de la mesa dejando solos a Sofía y James.
― ¿Qué pasó, James? ―Comenta Sofía de manera expectante mientras mira a James, esperando alguna respuesta, era un buen momento para poder hablar con James sobre lo sucedido en la cafetería.
― Lo lamento, Sofía, no debí de haber reaccionado de esa forma en la cafetería pero, no me gusta que te traten mal, tú no te mereces eso. ―Comenta James de manera preocupada mientras se siente frente a Sofía y levanta el rostro de Sofía para que la viera, Sofía era la chica más bella que había visto y no lo iba a negar.
Mientras James le pedía disculpas a Sofía y viceversa, además de platicar entre ellos y contar cosas de sus vidas, una persona desconocida les observaba en una mesa lejana mientras tomaba su teléfono móvil y marcaba algunos números en la pantalla, poniendo el celular en su oreja.
― Señor, lo he encontrado… ―Murmura la persona desconocida con una sonrisa en su rostro sin apartar la mirada de James y a Sofía mientras la persona al otro lado de la línea sonreía sutilmente al escuchar la noticia.
Un mes después…
Sofía estaba estudiando para un examen junto a sus amigos y a James, en el último mes habían pasado varias cosas que a pesar de que eran de lo más normales, realmente le alegraba que le hubieran pasado, por qué eso significaba que James estaba dando su mejor esfuerzo por qué lo aceptará. Después de la humillación que James le dio a Gabriela, el grupo de amigos de Gabriela empezó a tenerle miedo a James y ya casi no se metían con ella.
Otra cosa que sucedió fue que sus sueños empezaron a ser un poco más claros y que ha tenido más sueños en el campo de flores en el que había escuchado las voces, aunque el último sueño había sido un poco raro, en el sueño estaba frente a un trono n***o que estaba manchado de lo que parecía ser sangre en aquel campo de flores.
Cuando despertó ese día en la mañana había despertado con la sensación de que algo malo iba a suceder, aunque no podía decir con que exactitud podía ser esa sensación, no era una sensación que le sucediera a diario.
Sofía salió de su burbuja al momento de pensar el por qué se había despertado con esa sensación, levantando su cabeza de golpe mientras cierra su libro de manera brusca, asustando a todos los presentes en su mesa, haciendo que todos los presentes en la mesa se giren a mirarla.
― ¿Sofía?, ¿sucede algo? ―James comenta preocupado al momento de notar que su mirada está agachada observando la portada del libro en el que estaba concentrada estudiando, su instinto de vampiro protector estaba activado pero había algo que le decía que no era necesario preocuparse tanto.
― Chicas… ¿cuándo es el siguiente eclipse lunar? ―Comenta Sofía con un tono preocupado, nunca estaba al tanto de ese tipo de acontecimientos por estar metida en otras cosas, aunque tanto Clara y Sandra siempre estaban al tanto por qué sabían de alguna forma u otra que los eclipses de luna afectaban los sueños de Sofía.
Al momento de escuchar la pregunta de Sofía tanto las chicas como el dúo de Fernández presentes en aquella mesa se tensaron, las chicas sabían que aquella pregunta solamente significaba que Sofía estaba teniendo sueños más claros, algo que sucedía cada vez que estaban cerca y durante un eclipse.
Sofía nunca les había mencionado que también tenía esa rara sensación de que algo malo podía pasar, aunque rara vez sucedía algo, pero no le gustaba por qué cuando esa sensación se hacía real, su hermano, ella o sus amigos tenían accidentes, aunque no eran graves.
Sandra sacó su móvil de su mochila y revisó el siguiente eclipse lunar.
― Lo bueno, será el viernes, después del examen. ―Murmura Sandra de manera tranquila, sabía que sus palabras no iban a ayudar mucho a Sofía pero esperaba poder hacerla sentir un poco mejor al saber que no se sentiría cansada ese día.