Me llamo Ana, tengo 29 años y físicamente no soy de las que voltean a ver, no soy bonita, diría que soy una chica promedio, ni fea, ni bonita y mi esposo Juan, es igual que yo, tiene 33 años, usa lentes, es chaparrito, los dos medimos uno sesenta, somos morenos, yo trabajo en una papelera y él es contador; este mes cumplimos cinco años de casados, no tenemos hijos porque yo no puedo tenerlos; llevamos una vida muy simple, hasta aburrida, diría yo, en el sexo no tengo comparación porque Juan ha sido mi único hombre, pero sé que nuestra intimidad también es aburrida, él se me sube y al rato acaba, pocas veces he sentido un orgasmo, muchas veces me tengo que masturbar para quedar satisfecha, pero todo cambió el día de nuestro aniversario, me llevó a cenar a un restaurante muy bonito y luego d

