-¡madre, bienvenida… !-la mirada de la mayor lo molesto y este haciendo un falso puchero bajo la cabeza.
Nathaniel recibió el beso de su madre y la abrazo un instante. - tráeme té - dijo sin mirar a rubí. Este le habló a la sirvienta, pero la mujer lo interrumpió.
-la señora de la casa es la anfitriona, trae té, estas embarazado, no discapacitado -
Nathaniel vio la reticencia en rubí pero le molestó que no actuará bien frente a su mamá a quien supuestamente se quería ganar a toda costa. Ya llevaba días bastante atenuado sobre el omega. - es cierto, deberías atenderla-
La niñera qué antes sirvió a moon lo miró con condescendencia y dijo - señor, me retiro, señora, antes de marcharse tengo algo que darle -
-¿algo? ¿Me preparaste un obsequio?- la niñera asintió a medias. La mujer mayor sonrió.
-El joven amo greys, dijo que las amapolas de obsidia crecen una vez cada 9 años, le dejó una color turquesa, muy hermosa-
La familia alev tenía marcada su casta por el color único de sus ojos, ningún heredero en la historia tenía un color diferente. Y esa flor era un símbolo de ellos, incluso en su escudo familiar la amapola obsidia tenía un gran impacto, difíciles de conseguir, difíciles de criar y el 89% de ellas no florecia. La mujer sintió un arrullo en su corazón. Con los años aprendió a querer al pequeño y en parte de la historia sintió alivio de que se divorciara y buscará su destino, gran parte de la infelicidad qué brillaba en los ojos de moon era culpa de ella. No pensó jamás qué su hijo se resistiera a la belleza de un genio que parecía la pequeña sirenita de un cuento. Ágil e inteligente, brillante y amado.
-justo de eso te vine a hablar - miró al chico-¿mi té? No te preocupes no es para usurpar tu dinero adquirido, es por trabajo ¿sabes lo que es trabajar? - sonrió pero Nathaniel no defendió a rubí, no tenía como.
El alfa se aclaró la garganta y la mujer continuó.
-sé que ustedes no tienen una relación como tal, pero eran los mejores en batalla, ¿Crees poder traerlo de vuelta? -
El alfa no supo cómo responder, traerlo de vuelta de donde, además porque su madre intervenía en el asunto, la miró con auténtica curiosidad.
-debes saber que parsin obtuvo la libertad en batalla de todos sus secuestrados políticos y tomó el desierto del norte bajo su dominio - Nathaniel se pregunto como es que su madre estaba tan informada, ella no hablaba mucho de eso con su padre y siempre se mantuvo informada más de la tecnología qué de la guerra "cruenta y fría"
-claro, están recuperando a su gente y liberando a los presos, han estado recuperando desde hace unos meses su territorio robado y - la pausa sepulcral le dio una idea - la primera fue cuando comenzaron sus ataques hace 5 meses -
-exacto, ¿sabes quien es el que dirige su academia de guía? ¿Su orden de estrategia y es el guía al mando junto al hijo menor de su emperador? - los ojos de la mujer brillaron riendo hacia rubí y luego hacia su hijo.
-¿greys está trabajando con ellos? -
-¿trabajando? El heredero vino a buscarlo directamente, el país lo cobijó y ama, así sucede con los ciegos, ven lo que quieren ver, nosotros dejamos a nuestro genio a la deriva oculto en las sombras, mi pequeño tesoro sacó a flote un país en 6 meses, imaginate que haría en el nuestro-
-no exageres, parsin es uno de los países más ricos del planeta, solo que su fuerza en batalla era más pacífica por así decir -
-Bueno, hoy es de los más ricos y poderosos, tu padre a estado viendo las transmisiones en vivo y pasándola en su clase de estrategia como ejemplo -
Rubí qué fue a preparar el té, regresó y se lo sirvió. La mujer tomó un sorbo mientras recogía su periódico en papel, como a ella le gustaba y su fina cartera. - esto está salado, deberías hacerlo estudiar, al menos preparar té - y se marchó.
Nathaniel la vio salir al jardín con su chófer y la niñera, giró hacia la ventana y levantó su maceta con la hermosa amapola obsidia ensuciando sus manos con el jarrón con tierra.
La flor era sorprendente, como un chorro de agua helada en el desierto, no podía sentir su fragancia pero imaginaba que debía ser agradable.
-tu madre me odia, me trata como un sirviente -
Nathaniel escuchó a rubí y vio su puchero sobreactuado sintiendo un repentino desagrado. - ¿servir un té a la mujer que me parió y crió con tanto amor te hace sentir como un sirviente? - los ojos de rubí se hicieron enormes, sintió temor del tono autoritario del alfa y bajó la cabeza negando, sonrió y negó rápidamente.
-como puede ser, solo quiero que sea más amable… -
La charla quedo ahí, Nathaniel tomó su chaqueta militar del borde del sofá y se fue a la oficina gubernamental, ya no quería estar en esa casa qué no huele a comida o café, qué no tiene cortinas turquesa y paredes color crema, qué ahora es chillona y grosera a la vista con colores que no se ven bien.
Rubí sintió repentina curiosidad, no sabía cómo se veía el chico que todos adoraban hasta que subió al cuarto prohibido, Nathaniel no movió una sola pieza de mobiliario en esa habitación y se mantenía cerrada. No era un cuarto de huéspedes, era una casa de la memoria, varias veces rubí vio a Nathaniel detenerse en la puerta y acercar el costado de su cara como si esperara oír algo pero se iba después de un minuto.
La niñera era la única que entraba.
La habitación tenía tres libreros enormes, uno en la pared de los pies y los otros distribuidos a los costados, un escritorio qué daba a la cama y tres enormes ventanales con cortinas grises claras, una cama mullida como un nido llena de almohadas gigantes.
Un cuarto aburrido pero cálido con una fragancia de flores y frutas frescas qué parecían permanecer ahí. La niñera lo vio dentro de la habitación y dijo cortésmente.
-señor rubí - rubí alzó la vista para mirarla, sonrió con falsa amabilidad.
-quiero este cuarto para el bebé, será como su padre, un intelectual, desde la cuna, necesitamos quitar esta cama y liberar los más viejos libros, también cambiar el color - se detuvo.
-señor, el amo tiene prohibido el ingreso a este cuarto, se me permite venir solo una vez a la semana, incluso usted tiene prohibida la entrada-la mandíbula de rubí tembló.
Su máscara cayó un segundo y con furia contenida dijo - te gustaba mucho el antiguo esposo, yo soy el actual, el original y amado estás contra mí o de mi lado, pero debes obedecer sino debes preparar tus maletas e irte, es muy simple-
Una voz ronca y profunda interrumpió de la espalda de la niñera - yo doy las órdenes aquí, hay 14 habitaciones más que no tienen ningún uso, elige una de esas, si no te gusta, nadie te obliga a quedarte, menos amenazar al personal que me ha visto crecer y trabaja toda la vida conmigo -
Y así era, la vieja niñera era reticente al principio con moon pero cambio lentamente, todo el personal amaba a moon, ella vio crecer a su joven maestro pero pocas veces, más bien contadas con los dedos él comía en casa, los tres años anteriores aunque fuera tarde, siempre cenaba la comida de moon, solo cuando quería herirlo el día de su cumpleaños y aniversario de bodas, él dormía fuera.
La niñera tampoco entendía, como todos quienes conocieron a moon, el joven era la fragancia más dulce que tocaba la piel y sentidos de la gente, brillaba con gentileza y era suave como un niño recién nacido, dulce y alegre pero pacifico y nada imprudente, decidido pero no alterado, mantenía la alegría en la casa a pesar de tener un matrimonio sin amor y sufrir toda la clase de desprecio de su esposo.
Frente a ella un tipo grosero y ruin le quitó su lugar.