Verlo de nuevo debería haberla molestado, pero Elsa solo vio la muerte de su madre en sus ojos. Estaba demacrado, sus ojos oscurecidos por un color violáceo, una señal de que todavía le faltaba. - ¿Cómo me encontraste? Se metió las manos en los bolsillos. Elsa tuvo un momento de disgusto antes de recuperar el aliento. Sven estaría aquí pronto, se dijo en su cabeza para darse el valor de enfrentarse a su padre. - Tu tía terminó escupiendo. Él se burló. - Cuando creo que llevas días aquí. - Qué quieres ? ¡Vete antes de que llegue mi prometido! Su voz suplicante se había detallado, su padre se encogió de hombros. - Qué hermosa eres, te pareces a tu madre. Elsa volvió la cara. - ¡Fuera de aquí, déjame! Ella lloró. Se acercó a ella y la obligó a retroceder. Dejó algunos papeles sob

