Capítulo 2

1403 Words
-…¿QUÉ? ¿CÓMO QUE CASAMIENTO, PADRE?- El príncipe con cabello marrón rojizo, cuerpo atlético y ojos verde oscuro tenia ira en la misma- ME NIEGO ROTUNDAMENTE. -Querido, por favor- Le insistió la reina, que era sumamente maternal- Escucha a tu hijo. -¿Para que vaya corriendo a los brazos de esa campesina insignificante? JAMÁS. -ES LA MUJER QUE AMO ¿PORQUÉ NO PUEDES ENTENDER ESO? -PORQUE TU DEBER ES CASARTE CON ALGUIEN DE SANGRE AZUL. -PERO DORA ES LA MUJER QUE YO AMO. -¿QUIERES QUE LA ENCIERRE A ELLA JUNTO CON SU MADRE Y HERMANAS EN EL CALABOSO, OTRA VEZ? ¿BAJO QUE CRIMEN PODEMOS ACUSARLAS ESTA VEZ? SI MUERE POSIBLEMENTE TE OBLIGUE A QUE LA OLVIDES PARA SIEMPRE -QUE RUÍN ERES PADRE. RENIEGO DE SER TU HIJO. -Pero soy tu padre y eso será para siempre, hasta el día en que yo muera. El joven salió molesto de la habitación, se encerró en su habitación y quebró cada objeto de vidrio que había en la misma para desahogar su dolor. Vio un retrato que un artista callejero pinto de ella, estaba enmarcado a un lado un mueble. Una joven rubia, de ojos azules y piel blanca. La conoció una vez que fue al pueblo de incognito y fue a comprar pan. Ese fue su primer encuentro, seguían frecuentándose y el amor surgió. Tenía intenciones de volverla su reina, pero su padre se opuso totalmente debido a que era una campesina. -Mi amor, yo hablare con mi padre y muy pronto nos casaremos. -William ¿Estás Seguro?- Ella aun no podía creer su suerte -¿No confías en mí? Tú serás la princesa de Isernia y algún día la reina -Yo sólo quiero ser la reina y dueña de tu corazón, no impórtalo demás. -Te amo, Dora. -Y yo a ti, Will. -Puedes enamorarte de quien sea. Pero que sea una princesa, una duquesa, marquesa o al menos alguien con dinero, pero no una simple campesina- La reacción de su padre fue mil veces peor de lo que había imaginado -No me importa lo que digas, no te casaras con esa panadera. -Soy el príncipe. -Y YO SOY EL REY Y TU PADRE. ES MEJOR QUE LA DEJES O PAGARAN LAS CONSECUENCIAS. -HAZ LO QUE QUIERAS, PERO NO ME SEPARARAS DE ELLA. -No olvides que te lo advertí…   Lágrimas de frustración y rabia, salían de los ojos del príncipe. Fue la primera vez que se había enfrentado a su progenitor y la primera que él lo había amenazado. Se sentía totalmente atrapado y abrazó ese retrato a su pecho. -Dora, te amo. No me olvides, te juro que estaremos juntos… --------------------------------------------------------------------------------------------------------- -Padre, no es justo. -Yo puedo tomar su lugar, ofrézcame a mí. -¿Por qué no te aliaste con otro reino?- Los hijos del Lonn se le lanzaron con acusaciones y hablaban al mismo tiempo que le reclamaban que había comprometido a Ariana en matrimonio. -SILENCIO- Los mando a callar- Su hermana acepto el compromiso de buena manera. -¿Cómo puedes ser tan mentiroso, papá? ¿Por qué no buscas a una princesa de un reino grande, yo tomare su lugar y guiare el reino?- Dijo Seth. -La decisión está tomada y ya- Salió del lugar. -Padre, le juro que nunca le perdonaremos esto- Le dijo su otra hija, realmente enojada. -No es su perdón el que espero, María. Los 3 hermanos fueron a donde estaba su hermana. -Ari, no lo hagas- Le dijo Tobías- Te ayudaremos a escapar, pero no tienes que someterte a los deseos de papá. Enfrentaremos cualquier batalla que venga. -No habrá guerra con Isernia. Acepte el compromiso. -Vas a ser infeliz toda tu vida, Ariana ¿No comprendes eso? -Claro que comprendo. Pero descuiden, que voy a estar bien- Los miro de manera que decidieron confiar. En apariencia podía parecer como si nada, pero ellos sabían que internamente ya estaba tramando algo- Les juro que hallare la manera de salir de ese maldito matrimonio arreglado y protegerlos. -Nosotros somos tus hermanos, varones. Es nuestra obligación protegerte, no al revés. -¿Por ser hombre te crees más capaz, Seth?- Le preguntó con una mano en la cintura. -Claro que no- La abrazó y besó su frente. -Yo aceptaría tu lugar sin dudar, hermana. -Pero fue a mí a la que comprometieron, no a ti. No te preocupes, María. Las discusiones entre los padres de los 4 príncipes aumentaban cada día más y más, ya que se oponían. La princesa paso todo el tiempo que pudo con sus hermanos, amigos y su madre, que trato de convencerla de que no se casara y ella le aseguró con la sonrisa más falsa que estaba feliz por ese matrimonio. -Hija, no es tu responsabilidad cuidar de mí. -La responsabilidad de cualquier hijo, es procurar a sus padres. Y tratándose de ti, yo no dudaría en entregar mi vida de ser necesario, mamá. -Si ya no hay nada que hacer. Toma esto- Le dio varios frascos llenos de unas pequeñas bolitas negras- Puedes agregarla en cualquier bebida o comida con la que tenga contacto, se disuelve al instante y  sólo tú las veras. -Es un somnífero- Aseguró. -Si. Puede ayudarte a escapar de… De la noche marital, pero se cuidadosa que nadie te vea y menos que las encuentre tu padre. -Gracias- La miró y puso su cabeza en su pecho abrazándola. -Mi amor- Lloró la mujer -Mamá, no llores. No es como si nunca nos fuéramos a ver- Contuvo sus lágrimas. -Pero no quiero que te vayas de mi lado. El cobarde de tu padre… -No hables así de él, yo estoy muy feliz de ser la princesa de un reino entero. Hay ventaja en no tener que compartir con mis hermanos- Quiso bromear un poco, no aguantó más y se puso a llorar en el pecho de su madre. Las 2 semanas se fueron rápidamente, hablarían del atraso del compromiso al llegar allá. Ariana se puso un vestido n***o, bastante elegante y que parecía más para un funeral. Todos los sirvientes y el reino de Valeska se reunieron para despedir a la princesa. Su vestido llamó la atención de todos, caminaba con la cabeza en alto y orgullo. Todos hicieron una reverencia, mientras ella caminaba y sólo decía palabras de despedida. En el carruaje la esperaba su familia y su padre ya estaba adentro. -Nos vemos el día de la boda- Le dijo a su familia y los abrazo uno por uno. -¿Llevas lo que te dí?- Le susurró su madre. -Si- La abrazó más fuerte- Por favor, estén alerta. -Ariana, aun puedes zafarte. Tengo un plan si quieres escapar- Le dijo Seth. -Que las cosas sigan su rumbo, querido hermano. Te voy a pedir que confíes en mí- Dijo tratando de tranquilizarlos. -Pero tu atuendo- La otra princesa de Valeska… -De alguna manera se tiene que expresar el luto, que se lleva dentro. Ya me voy- Subió al carruaje, no arrancaron por varios segundos y ella movió la mano en señal de despedida a su reino. -Adiós, princesa. -Que le vaya muy bien. -Dios la bendiga- Se escuchaba las frases del reino. Ya en el carruaje fue libre de llorar. -¿Por qué trajiste este vestido? -Porque quiero- Le respondió tajante. -Cuida tus modales cuando lleguemos. -Trataré- Vio hacia la ventana, con una expresión seria pero sin que las lágrimas dejaran de venir en río. --------------------------------------------------------------------------------------------------------- -William, prepárate porque hoy conoces a tu prometida- Apareció con una cara larga delante de su padre- Trata de sonreír aunque sea un poco, ella no tiene la culpa de tu mal humor. -Lo que yo siento no es mal humor, papá. Y lo sabes bien- Lo retó- ¿Por qué haces que el rey Lonn y su hija pierdan su tiempo? -Hijo, por favor- Le suplico su madre. -¿Quieres que esa estúpida campesina termine de esclava?- Tragó saliva- Recuerda sonreír, y ser amable con tu prometida. El carruaje se acercaba cada vez más al castillo. Ariana sólo sentía que no quería que ese viaje llegara a su fin y que fuera todo una mentira. -Ya llegamos. -Ya lo sé, lo estoy viendo- Le dijo malhumorada- Ya sé mis modales… Una trompeta anuncio la llegada del Monarca de Valeska y su hija, que fueron escoltados por unos sirvientes dentro del salón real.
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