Marcos regresó con la noticia de que toda la familia de Galiana, mi hija, estaba en proceso de ser convertida, excepto la madre por ser una bruja. ―Tuve que negar tu existencia y decir que no tengo clan ―me explicó―, les dije que me había enviado una vieja amiga. ―¿Y eso? ―Cuando iba en camino, Estrella me lo dijo. No sé bien la razón, solo obedecí. ―Está bien, seguramente es para ponerlos a salvo de mi persona, Catalina puede saber dónde están ellos a través de mí. ―Sí, es lo más probable. ―¿Qué debes hacer ahora? ―Esperar. ―¿Esperar a qué? ―A tener nuevas instrucciones, mucho me temo que tendré que dejar tu clan, debo ir a reclutar más gente y, además, tengo que separarme de ti si queremos que esto funcione. Yo debo ir y venir por el mundo. Me quedé en silencio. Una s

