ALICE Mi respiración subía y bajaba, mi mente se quedó en blanco, mi mundo se vino abajo en cuanto escuche esa jodida voz. La única que no quería volver a escuchar a menos que fuera para suplicar perdón por todo el daño que ha causado. No quería escucharlo burlándose, sabiendo que acababa de ganar esta partida y nosotros nos encontrábamos a su merced. —¡Pero qué bello encuentro! —, se burló— finalmente madre e hijo se reencuentran, aunque desafortunadamente, no podrán seguirse conociendo —soltó una carcajada malévola— y tu Alice, te lo advertí, pero al parecer no entendiste, ¡Mark! —gritó con fuerza. Escuche a Maia sollozar un poco y eso me hizo reaccionar, Gareth la seguía sosteniendo entre sus brazos, mientras Mark lo escoltaba. —Ninguno de ustedes, debió haberse metido en mi camino

