CAPÍTULO CUARENTA Y UNO (FISURAS)

2902 Words

Las puertas del hospital se abrieron frente a mí como siempre. Automáticas, impersonales, rápidas. Como si el mundo no tuviera tiempo para detenerse a mirar lo que hay detrás de una sonrisa agotada o de unos ojos vidriosos por haber llorado toda la noche. Nadie preguntó nada. Nadie notó nada. Y si lo hicieron, lo disimularon mejor que yo. Me puse la bata blanca con la torpeza de una mujer que ya no sabe cómo llevar el peso de su propio cuerpo. La identificación colgó de mi cuello como una sentencia. “Doctora Corinne Kingswell”. Qué ironía. Un apellido que ya no sabía si quería seguir llevando. Pasé por la estación de enfermería sin saludar. Revisé el calendario quirúrgico, las urgencias, la rutina. Hice todo como debía. Cada paso, cada palabra, cada revisión… como si fuera otra. Una ve

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD