Le llevo de la mano hasta la puerta y no puedo evitar sentirme feliz... vaya, que idiota me pongo con ella. Le veo de reojo, se toca el pecho mientras suelta un suspiro, vuelve a verme y sonríe, le devuelvo. No sé cómo decirle a esta mujer que la amo y que quiero amarla para toda la vida, seguramente si se lo digo ahora pensara que soy alguna clase de imbécil mujeriego que solo quiere pasar el rato. Definitivamente eso sería lo que yo pensaría si estuviese en su lugar. El amor a primera vista existe y lo conocí el día en que se cruzó en mi camino, con una sonrisa pícara y juvenil acompañada de una silueta hermosa y sensual, ojos brillantes e impactantes, si hubiésemos tenido más esa noche... hubiera terminado en prisión por p*******a, Rhoesia en ese entonces tenía 16 años, once años de di

