Capitulo 34

1319 Words
Esther, que no se había sentido bien, asistió al desayuno después de unos días. Alexandra: Madre ¿estás bien? Esther: Ya estoy bien, no debería haberte hecho preocupar. Ella sonriendo, parecía un poco débil, pero su expresión a la vez parecían brillar. Elian quien se había limitado a observar en silencio hablo. Elian: Madre, pasea conmigo durante el día. Aunque es mejor caminar con moderación. Elian era un poco torpe, pero se preocupaba por su madre a su manera. Esther: ¿de verdad? me encantaría. Ante la sugerencia de Elian, la Duquesa sonrió alegremente. Después de eso, hablaron un poco más y luego continuaron la comida. Mire despacio y a Elian "el estado de ánimo realmente ha mejorado" aunque no habían conversaciones, el ambiente era amistoso. Esther: Tengo algo que decirles a los dos. Ambos la miramos expectantes, entonces ella al ver que había acaparado toda nuestra atención, hablo. Esther: Estoy a punto de irme al territorio otra vez. Hizo una pequeña pausa para ver nuestras reacciones y luego continuo. Esther: No volveré por un tiempo, me iré por mucho tiempo. Me quedaré en el territorio a partir de ahora. Me sorprendí, no era difícil entender lo que la Duquesa quería decir, aunque no me lo esperaba, tampoco me parecía una mala idea. Esther: Alexandra, lo siento. Su voz se fue apagando poco a poco. Esther: Me iré de nuevo. Mire a Elian quien solo miraba a la Duquesa tranquilamente. Eliezer: Yo le he pedido que se vaya. Hablo por primera vez el Duque, quien hasta ahora se ha mantenido en silencio, se notaba que quería proteger a su esposa. Eliezer: En la capital, Esther no puede descansar del todo, así que decidió irse al territorio. Asentí, ayer me había enterado del estado de la Duquesa, ahora debía descansar. Eliezer: ¿por qué no nos acompañan? Creo que sería bueno dejar a un empleado y a un mayordomo aquí y venir solo cuando haya trabajo. Esther: Elian, Alexandra. ¿qué piensan ustedes? por favor, sientanse cómodos de hablar. Elian y yo nos miramos, y sin necesidad de hablar, sabíamos que pensábamos lo mismo, sonreímos mientras asentimos. Elian: No, no quedamos aquí Alexandra: Nos quedaremos aquí. Dieron la misma respuesta, ninguno tenía intención de irse al territorio. Elian: Tenemos que quedarnos en la capital. No saben lo que puede pasar si se queda vacío por mucho tiempo ¿verdad? Eliezer: No importa, solo importa donde quieran vivir. Alexandra: ¡yo también lo creo así! pero realmente queremos estar aquí. Mire a la Duquesa y le transmití mi intención. Alexandra: Todavía hay cosas que quiero aprender y hacer aquí. Elian y yo lo soportaremos, así que no te preocupes. Esther: De acuerdo, entonces hagamos eso. La cara de la Duquesa se iluminó con las firmes respuestas de los dos. **************** Elian y Esther dieron un paseo juntos, se instalaron en el pabellón y tomaron té juntos. Ahora los dos estaban tan cerca que no era incómodo estar solos. Esther: Quería acercarme un poco más... Era una pena que ella tuviera que irse así. Sentía que dejar solo a dos jóvenes era una negligencia de nuevo. Así que su mente se estaba empezando a agitar de nuevo Elian: Madre, no te preocupes por mi. Puedes ir y venir todo lo que quieras. Elian le dedicó una sonrisa cómoda por primera vez, era diferente de las sonrisas que le daba forzada por los modales, era una sonrisa de verdad. Elian: No puedo evitar que estés preocupada, pero prefiero estar aquí al lado de Alexandra. Era una respuesta esperada, la existencia de Alexandra y Elian ya significaba lo más importante para cada uno. Así que se sintió aliviada. Esther: Elian, es agradable ver qué te llevas bien con tu esposa. Alexandra: Si, a mi también me gusta. Esther: Me alegro de que sea una esposa tan comprensiva. Elian: Si, es como un milagro para mí. En cuanto hablo de Alexandra la cara de Elian se soltó por un momento, Esther pudo ver su figura. Esther: Sigamos adelante por este camino Elian: Por supuesto, estoy seguro. ************ Eliezer llamo a Elian por separado. Le decía lo que debía hacer cuando se fuera en el futuro. Eliezer: Habrá muchas cosas de las que tendrás que ocuparte en el futuro, tendrás que ocuparte de la mayor parte de lo que ocurra en la capital. Elian: Si Eliezer: Lo que no podrás manejar vendrá a mi a la finca. No te preocupes demasiado porque si tienes problemas, yo mismo vendré a la capital. Elian: Si, ya veo. Eliezer: Elian, ten cuidado. Elian le miro fijamente. Cuando sus ojos se encontraron, el duque evito torpemente su mirada y fingió toser. Sentía que ahora sabía que estaba preocupado por él a su manera. Elian: Entonces me levantaré. Era hora de que Elian se fuera. El duque, que creía haber teminado con lo que tenía que decir, abrio la boca. Eliezer: Sé lo que estas haciendo ahora. Elian dejo de moverse. Con una sola palabra, entendió lo que el Duque estaba diciendo. Estaba hablando de los negocios para los que Elian se estaba preparando en secreto. Fue entonces cuando Elian se puso un poco nervioso. Eliezer: No es una mala idea. Será útil si tienes tu propio poder... Intenta hacerlo. El duque sonrio levemente, aunque hablo en tono tranquilo. Eliezer: Pero ten cuidado de que no se te note demasiado hasta que te consolides. Elian: Si, ya veo. El Duque permitió implícitamente el negocio de Elian. Así que Elian sonrió ligeramente. Eliezer: Elian. El duque volvió a pronunciar su nombre y miro a Elian con atención. Eliezer: Eres mi hijo. Lo que quería de ti... No era un sucesor perfecto. Estaba contento con que fueras mi hijo. Los ojos de Elian temblaron. Sonaba poco realista decir que era feliz. Así como los duques no sabían mucho de Elian. Elian también se dio cuenta de que no sabía mucho de sus padres. El corazón latía con fuerza. Eliezer: Incluso si haces algo mal y fracasas, no olvides que estoy contigo. No importa en que situación te encuentres, hay alguien que puede ayudarte. A Elian no le gustó nada como se veía su expresión o su tono, pero pudo notar que todo lo que decía era sincero. Eliezer: Haz lo que quieras a partir de ahora. Así ya no te arrepentirás de llegar tarde como yo. Eliezer hablaba en serio, se iba para no arrepentirse de ahora en adelante. Casi había dicho todo lo que quería decirle a Elian. Sin embargo, todavía había una cosa que tenía que decir. Eliezer: Elian, realmente quería decirte esto... Yo lo siento... Elian: Ya es suficiente. Elian corto sus palabras y le dijo. Elian: No te lamentes más por mi culpa. Los ojos de Elian eran diferentes a los de antes. Eran solidos y brillantes. Eliezer: Si, me alegro de que estés bien. Tienes que llevarte bien con tu esposa. Elian: Si, lo tendré en cuenta. **************** La Duquesa se preparó, porque no se iba por un tiempo, se iba por completo. Así que Esther le entrego toda la autoridad a Alexandra. Esther: Alexandra está es tu nueva fuerza y tu gran responsabilidad. Pero no te sientas demasiado presionada, solo haz lo que quieras. ¿por qué no gastas algo de dinero y pierdes algo de dinero también? Me dijo la Duquesa con cara juguetona, era la primera vez que la veía asi y se veía muy bien. Pienso que tal vez está es la verdadera cara de ella, antes de que se convirtiera en Duquesa y cambiara. Esther: No lo he probado y espero que lo hagas. Alexandra: Si, lo tendré en cuenta. Esther: No me preocupo porque eres de confianza, pero si necesitas ayuda con algo, no dudes en contactar conmigo. Alexandra: Cuídate madre. Esther: Tú también, quiero ser feliz. Quiero vivir una vida feliz. Espero que tú también hagas lo mismo. Alexandra: ¡si!
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