+++++++++++++++++++++++++++++++ Cuando cruzo la puerta, lo primero que veo es a mi hermano transformarse. Ya no es Alexander el frío, el calculador, el que mide cada paso. No. Lo que veo es un depredador que acaba de encontrar que alguien intenta arrebatarle lo que considera suyo. Sus ojos se clavan en una escena, y sé en el mismo instante a quién está mirando. Esa mujer. Claire. No necesito que nadie me la presente; lo sé por la forma en que él la mira, como si fuera lo único que existe en el maldito lugar. Ella está tambaleándose, con un tipo sujetándola por el brazo y jalándola hacia la salida. El vestido rojo que lleva es imposible de ignorar: corto, ajustado, con un escote tan descarado que casi me sorprende que Alexander no haya matado a todos los hombres que la miraron en el camin

