En el reino humano, el rey había ido hablar a Duncan los magos habían vuelto a atacar y necesitaba de su ayuda, pero fue grande su sorpresa, cuando encontró la celda vacía y a su hija a un lado ―Estela ¿Dónde está Duncan? ―yo… yo… ― ¿tú que Estela? ―Yo… lo deje ir ― ¿Qué tu qué? ―dijo el rey jalándola del cabello ―lo deje ir… él nos ayudó padre, no tenías por qué haberlo encerrado ―Eres una maldita estúpida ―le dijo el rey Rodrig y le dio una bofetada tan fuerte que cayó del otro lado de la habitación ―Padre yo… ―dijo la princesa limpiando su labio roto, él se agacho hacia ella y tomo su rostro ―tu nada… no sé con quien se habrá metido tu madre, pero tú…escúchame bien… tú no eres mi hija ―le dijo mientras apretaba fuertemente el rostro de Estela ―guardias lleven a la princesa a

