Cundo Duncan escucho el grito de Kaia la oscuridad que salía de él desapareció y corrío a fuera para ver que le estaba sucediendo, cuando llego vio a Elian luchando contra dos hechiceros —Kaia ¿estás bien? —sí... Elian no dejo que me hicieran daño —Duncan sintió hervir su sangre por los celos —Elian no tiene por qué defenderte, ese es mi deber y no el de él —tranquilo Duncan... él solo hizo lo que cualquiera hubiera hecho en su lugar — dijo Kaia y le dio un beso en la mejilla —¡Duncan!, si ya terminaste de charlar podrías venir ayudarme — le grito Elián, los hechiceros que habían llegado a atacar eran muy fuertes, Duncan comenzó a luchar a lado de Elián contra ellos, pero la batalla era muy reñida y no lograban vencerlos, a pesar de que todo mundo observaba, Duncan sabia que debía to

