En el bosque del reino Celestial, Duncan se encontraba herido cerca de un lago, su pierna se encontraba fuertemente lastimada por unos colmillos, que, si no fuera porque el era muy rápido, hubiera perdido su pierna, solo esperaba que su sacrificio valiera la pena, y Elian le dirá la fruta a Kaia para que pudiera recuperar su vista. En la caverna las palabras de Loria habían resonado en la mente de Estela una y otra vez. Toda su vida había sufrido tanto por parte de su padre, que ahora que el ya no estaba andaba mendigando amor, "basta Estela, tu vales mucho más" se decía a ella misma, pero cuando volteo vio como Kaia guardaba la fruta dorada entre su ropa y comenzó a pensar "si yo tuviera esa fruta, podría hacer que cualquiera de estos dos hermanos se enamorara de mi o porque no los dos"

