POV. DE ALLIETH. —¿De verdad? —Sí, podemos ir a los jardines —dijo mi acompañante, bueno la más joven, una pelirroja de ojos casi rosados, hermosa y digna de belleza e inteligencia como todas las mujeres de mi reino. Ese pensamiento me hizo extrañar a mis padres, a mis tierras, los jardines de allí que no se parecen en nada a los aburridos de aquí, que cuando los veo, puedo ver el trabajo de mi hermana, se nota que hizo lo mejor que pudo para que los jardines de StarGold se parecieran aunque sea un poco a los de SunMeadow. Pero a pesar de sus esfuerzos, no fue posible. Iba caminando delante de ellas, en total eran 4 damas de compañía, todas igual de hermosas, dulces, amables y leales. Mis pasos eran lentos, calmados y también un poco tristes. Me preguntaba paso a paso si esa deci

