Capítulo 01: El CEO
Esta es una historia que transcurre 20 años atrás de la novela principal.
+++
Si me hubieran dicho hace años que quedaría embarazada fuera del matrimonio, le habría dado una bofetada que nunca olvidaría en su vida, pero ahora mismo solo puedo decir que la vida depara cosas inesperadas.
No solo estoy embarazada, sino también casada con un hombre al que no conozco del todo. Ya pasaron varios meses desde ese día, nunca pensé que el error de una sola noche pudiera costarme tanto.
Un error causado por el alcohol. Nunca fui el tipo de mujer que fuera a emborracharse, pero ese día había reprobado una gran cantidad de cursos en la universidad. Algo que me chocó mucho y terminé yendo a un bar.
Solo fue una copa, luego otra y otra, hasta que al final no podía ni caminar bien. Quería irme, hasta que un hombre se me acercó. Su sonrisa, llena de confianza, hacía que fuera intrigante y atractivo a mis ojos.
Vestía un traje n***o de corte impecable, camisa blanca y corbata oscura perfectamente ajustada. Zapatos de cuero y un reloj elegante. Tenía el cabello oscuro, ligeramente más corto a los dos lados, con un volumen natural en la parte superior. Sus ojos eran de color gris oscuro y tenía una presencia imponente con rasgos definidos.
Aquel hombre transmitía autoridad, sofisticación y seguridad.
Rodeada de jóvenes inmaduros, ese individuo me atrajo con facilidad, ya que podía darme protección y confianza. No sé cómo, pero terminé acompañándolo a una copa.
¿Pero cómo terminé en su cama?
No lo sé, pero todo está grabado en mi mente. Recuerdo perfectamente sus besos, sus caricias, todo lo que pasó esa noche.
Pero cuando me desperté la magia parecía haberse roto. La realidad me chocó como mil ladrillos contra el cuerpo, me sentí con toda honestidad como si hubiera cometido algo terrible, deseando que nada malo ocurriera.
Pero no fue así. Ese mismo mes quedé embarazada, como si el mundo se riera de mí y me dijera que ese sería el resultado de mis actos. En cuanto al hombre, fue todo un caballero y no se marchó.
Pero sé que en el fondo quizá no me mira con buenos ojos. Nos casamos para que mi familia dejara de verme con esa mirada de desprecio.
19 de octubre de 1989. Ese día me casé, donde solamente asistieron amigos y parientes, pero probablemente sea la única vez que vuelva a verlos. ¿Me dejaron con una miserable cantidad de dinero y me echaron de la familia?
Se puede decir que eso fue lo más amable que me ocurrió. Ahora mismo me casé y tuve que cambiarme de apellido porque mis padres no quieren verme ni en pintura. Solo puedo maldecir las costumbres de esta época.
Pero debo aceptarlo. Deseché la idea de perseguir mi sueño de ser doctora, siempre deseé ser una joven que curara a los enfermos, pero ahora tuve que abandonar mis estudios. Qué ironía.
¿Dónde quedó la chica que llegó a la ciudad con ilusiones y terminó casada con un hombre que apenas conocía? No sé en qué trabaja, no conozco a su familia, no sé dónde vive, pero lo único que puedo decir es que esta es mi vida.
Nunca pensé que escribiría esto en mi diario, pero debo hacerlo porque necesito escribir para desahogarme de todas formas.
¿Cómo terminé donde estoy? Sumergiéndome en el cruel mundo, cayendo en el deseo humano y acabando convertida en una mujer que jamás pensé que sería hace años.
De todas maneras tengo que contarlo todo, supongo que desde hace mucho tiempo. Ese día donde conocí no solo al padre de mis hijos, sino también al CEO más poderoso de su época, uno que estaría loco por mí y creo que no fui la única que perdió la cordura en ese momento.
+++
20 de noviembre de 1989
—¿Cómo está tu embarazo, Liang Qinglan Ziyun? —preguntó la vecina, claramente curiosa por mi situación. ¿Le encanta meterse donde no la llaman?
—Estoy bien, incluso podría ponerme a cantar de felicidad —murmuré, pensando que es estoy mucho mejor que hace varios meses.
Las náuseas y vómitos disminuyeron en comparación con los primeros meses. Incluso me siento con mucha energía.
—Me alegro. Es bueno que una joven pareja recién casada venga a vivir a este vecindario, este lugar estará animado en unos meses —comentó la vecina mientras se marchaba, y yo caminé hacia el centro comercial.
¿Qué estoy haciendo? Ya pasó un mes desde mi matrimonio. Aún no me acostumbro, es otra rutina, otra vida, no se siente como algo propio.
Liang Haoran Zhiqiu, mi esposo, tiene alrededor de 24 años. Aún no sé en qué trabajaba, pero siempre que salía de casa vestía un traje de corte impecable. ¿Su empleo es bueno?
Debe serlo y lo agradezco. La cantidad de dinero que me dejaron mis padres, y luego echarme de la casa, es poca. ¿Cómo se puede vivir con esa suma?
Tengo una casa, un matrimonio aunque inició con problemas, parece estable. Pero lo que más me incomoda de todo esto es que estoy sola, me encuentro sola y lo repetiré muchas veces.
¿La vida siempre fue así? Mientras entraba al centro comercial pensé en la vida que llevo en mi vientre, una que parece haberse convertido en parte de mí. Lo criaré de la mejor manera para que no cometa los errores que yo cometí.
—¡Dios mío, míralo! ¡Está guapísimo!
—¡No puede ser lo elegante que se ve!
—¡Ese traje le queda perfecto!
—¡Dios mío, mírenlo bajando de ese coche, parece una estrella!
—¡Se ve increíble con ese auto de lujo!
¿Eh? ¿Qué está pasando? Pensé mientras me giraba. En el estacionamiento había un automóvil detenido, lo cual era muy raro. ¿Cuántas personas pueden permitirse uno? El diseño era tan elegante como el de un gran jefe.
Las mujeres a mi alrededor hacían mucho ruido y se acercaron para observarlo más de cerca. Pero lo que más llamó mi atención era la persona que bajó del vehículo. ¿Cómo puede existir un hombre tan guapo?
Vestía un traje de corte moderno en un tono oscuro profundo, sobrio y perfectamente entallado en líneas limpias. Tenía el cabello corto, ligeramente despeinado, de tono rubio claro. Su postura recta y firme dejaba claro que no era alguien común y corriente.
Di un paso detrás, no por miedo, sino porque creo que estoy completamente separada de una persona de ese nivel. Me giré mientras trataba de escaparme de estas mujeres que parecían volverse locas por ese hombre.
—Lo siento chicas, pero necesito encontrarme con alguien.
Se escuchó la voz firme y segura de aquel sujeto. Por su forma de hablar supe que era carismático, como si tuviera el talento para ser querido por todos.
—¡Ah! —grité apenas sentí que alguien me tocaba el hombro. Asustada, me giré para soltarme de su contacto y lo miré.
¿Qué? ¿Por qué está ese hombre salido de una película delante de mí? Lo único que pude ver fue cabello rubio claro y su sonrisa cándida. ¿Por qué siento que mi corazón late mucho más rápido de lo normal?
—Lo siento si te asusté, mi nombre es Ye Jianyu Mingran. ¿Y el tuyo?
¿Mi nombre? ¿Por qué debería darle mi nombre a un extraño? Sé perfectamente lo hermosa que soy, puede que existan muchos hombres enamorados de mí. ¿Este es uno de ellos?
Mirando su traje, supe que no debería ser así. ¿Alguien como él podría conseguir una mujer con un chasquido de dedos? Pensé. ¿Entonces qué quiere?
—Mi nombre es Liang Qinglan Ziyun —respondí. ¿Qué estoy haciendo? Claramente es un desconocido. ¿Por qué le di mi nombre? ¿Debería haber perdido la cabeza?
Internamente me quejé, pensando que todo esto es raro. Pero a pesar de ponerme a la defensiva, este hombre, Ye Jianyu Mingran, no borró la sonrisa en su rostro.
¿Parecía que estaba sonriendo con dulzura hace unos momentos?
Esto es malo, muy terrible. Por alguna razón se me puso la piel de gallina. ¿Exactamente qué le pasa?
—Ahora que sabes mi nombre y yo el tuyo, ya no somos desconocidos. ¿Verdad? —preguntó Ye Jianyu Mingran mientras daba un paso delante de mí.
¿Esto se vale? Ciertamente ahora que conocemos el nombre del otro, no somos extraños. ¿Pero por qué presiento que algo está mal?
—Creo que debería irme —murmuré, evitando su mirada.
Pero antes de que pudiera marcharme, noté que él me tomó de la mano y observaba mi anillo con atención.
—¿Estás casada, verdad? Es un bonito anillo de oro —comentó Ye Jianyu Mingran mientras admiraba con sinceridad el diseño de la joya.
¿De verdad es una pieza muy cara? Miré mi anillo, siempre pensé que solamente era un accesorio falso de oro. ¿De verdad es oro auténtico?
¿Quién es en realidad ese hombre con quien me casé? Es misterioso. Probablemente por estar mirando la joya durante tanto tiempo, Ye Jianyu Mingran se sintió inquieto.
—Creo que tengo que decir la verdad. Me siento atraído por ti y quiero que sepas que siempre estaré disponible para ti.
¿De verdad? Me reí dentro de mí. Realmente es alguien que no sabe rendirse, pero es una lástima. Estoy casada e incluso embarazada.
—¿Estoy casada y embarazada y puedes aceptarme así? —dije con calma mientras esta vez daba pasos para pasar la entrada del centro comercial.
Sabía que esas palabras lo detendrían. Cuando hay verdadero amor, no importa qué cosas pasen, siempre deben aceptar todo del otro.
Ese es mi pensamiento.
—No cambiaré mi palabra —afirmó Ye Jianyu Mingran.
—¿Eh?
Sorprendida, miré detrás de mí, quedándome en silencio, pero su figura había desaparecido.
¿Dónde se fue? ¿Solamente fue una ilusión causada por el estrés?
No pude hablar durante mucho tiempo, pero al mirar alrededor muchas mujeres me daban miradas de envidia.
¿Realmente no fue una ilusión?
¿Pero por qué siento que mi corazón late mucho más rápido cuando no debería hacerlo?