Estuve por mucho tiempo en el laboratorio de tecnología junto a Alejandro, después de ver todo lo que él hacía, no podía evitar maravillarme, realmente es muy inteligente, con razón es la empresa de tecnología más eficiente y entera a nivel internacional. —Te invito a almorzar— Dijo Alejandro mientras salíamos del laboratorio. —Me parece Perfecto— Le respondí emocionada, pero por supuesto, no podía demostrárselo en lo absoluto. Alejandro y yo salimos a almorzar a un restaurante muy elegante, de hecho era común que fuera allí a comer. —Este lugar es muy bonito, pero me imagino que es muy caro— Le dije tratando de hacerle ver que no era necesario que me llevara ahí. —Me gusta muchísimo, aquí venden la mejor comida que he probado. —No lo creo, si comieras la que mi madre me enseñó a coc

