--No puedo hacerte esto, sería una egoísta si te quisiera mantener atado a mí mientras yo siga casada con alguien más, prefiero verte feliz con otra mujer. – esas palabras le estaban doliendo más a ella, pero estaba convencida de que sería lo mejor --Entonces seremos infelices los dos. – la mirada de Edward estaba ensombrecida, la tomó del mentón y la obligó a mirarlo a los ojos --O acaso, ¿tú eres feliz con mi hermano? – Marianne no pudo contestar, solo bajó la mirada y Edward se separó de su cuerpo --talvez tengas razón…-- suspiró con pesar-- me casaré con Rebeca, no puedo seguir deseándole la muerte a mi propio hermano – tenía los puños apretados y el rostro desencajado y Marianne, ella estaba tan destrozada, se sentía tan culpable por haberle arruinado la existencia y llevarlo a te

