Después de terminar de hacer el amor de manera tan vivaz, Astrid abrazada junto el heredero empiezan a conversar un poco. Entonces, el hombre detrás de ella cubriéndola con sus brazos le dice al oído: —¡Vamos a casarnos y vivamos juntos. Hablaré con el abuelo y le diré que quiero que seas mi esposa, no me importa lo que diga! Astrid, al escuchar esas palabras, no puede contener su tristeza porque sabe que eso jamás iba a suceder, por ende, de espaldas a él no puede evitar cerrar sus ojos y soltar varias lagrimas ya que esa era la ultima vez en toda su vida en que ellos iban a estar juntos. Entonces, varias lagrimas de la chica llegan al brazo de Andrés y él enseguida la voltea y mirándola de frente nota que la rubia estaba llorando. —¿Chiquita, porque lloras? ¿Te pasa algo? si lo que di

