La chica trataba de recordar en donde había visto ese tatuaje, pero por más que lo intentaba no podía, ya que el accidente y el haber estado en coma, habían borrado un poco sus recuerdos. Entonces, ignoró lo del tatuaje y se disculpó con Peter. —Lo siento señor Peter, buscaré algo para limpiar. —respondió la chica algo nerviosa. Luego, el hombre espera a que ella termine de limpiar la salsa que se regó en el suelo. Y la toma del brazo un tanto brusco y llevándola a un lugar más privado y le dice en voz baja: —Iré esta noche a donde vives para entregarte tus cosas para que te largues del país. Si le dices algo al señor Andrés, verás la ira del jefe y te irá muy pero muy mal. Yo me encargaré de ayudarlo para que te vaya bien mal. Ya se te acabó tu jueguito de ser la novia del nieto del se

