- Señorita, es mejor que cambie de canal- me sorprendí al escuchar la sirvienta, estaba tan concentrada en la noticia que no noté cuando entró.
- Por qué? Todos los que están a su alrededor saben a que el se dedica. Pero nadie hace nada - digo indignada.
- Sí. El señor Declan es un hombre de poder, es muy importante en ese mundo del tráfico de drogas, él es...es-
-Un hombre peligroso- termino la frase.
-Tiene sus lados buenos, a los que trabajamos para él nos ayuda mucho. He escuchado la razón por la que está aquí y... Debería de portarse mejor. Él es un hombre de poca paciencia por lo que la mataría en una de sus iras o a su papá - eso me asustó en verdad. Pero wait, ¿una de sus iras?
- Como es su mamá?- pregunto mas preocupada que interesada. Y si resulta que es una mala persona al igual que él.
- La señora Martha es un encanto, se que le vas agradar - asiento brindando una sonrisa, es muy atenta y buena persona. - La dejo sola en media hora vuelvo a buscar los platos, que le traigo de postre? Bizcocho o helado?
- Bizcocho- dije rápidamente aplaudiendo como una niña pequeña, pero es que amo el bizcocho.
Me dispuse a comer, todo se veía delicioso y el apetito se despertó.
Mi padre.
Dónde estará en estos momentos? De qué son esos papeles y por qué tenían la firma de mi padre? Qué tiempo voy a durar aquí?
Son muchas preguntas sin respuestas. Declan es el único que puede responder mis dudas pero dudo que lo haga.
???
Después de ir al hermoso jardín, Declan me ordenó que fuera a vestirme para recibir a su madre.
Y así lo hice, estamos en espera de la señora desde hace 15 minutos, él me ha repetido lo mismo un millón de veces.
No hablar de más.
No hacer nada estúpido.
Comportarme decente.
Reir Y aparentar felicidad.
Y bla bla bla.
Me imagino que ella sabe a lo que se dedica su hijo. Quizás ella sea mi esperanza para que él nos deje libre a mí, y a mi padre. O quizás no.
- Alice- su voz me hizo volver a tierra, me había quedado en el aire pensando. Por la puerta principal entró una bella mujer, de piel blanca, cabello rubio plata, elegante y hermosa.
- Madre- Declan recibe a su madre con un abrazo.
- Cada día estás mas guapo mi amor- si claro, esa belleza sólo es por fuera. Le sonreí cuando puso sus ojos en mí.
- Madre ella es Alice mi esposa - me sorprendió lo que él dijo, pensé que diría novia, pasatiempo o amante. Pero esposa no.
- Un placer conocerla señora- le di un pequeño abrazo con un beso en el cachete.
- El gusto es mío preciosa, y lo de señora vamos dejándolo, a caso me veo tan vieja? - bromeó y no pude evitar reír, para nada se ve vieja.
- Mi amor mi madre y yo tenemos mucho de que hablar, nos esperas en el comedor?
- Sí claro. Con permiso - les sonreí. Al caminar por el lado de Declan éste me sostuvo del brazo sin que se notara y dio un pequeño beso en mis labios.
Al separarnos le sonreí como una niña enamorada y salí de ahí lo más rápido que pude.
Sin parecer una loca.
Me senté en el comedor, y observé toda la comida que la mesa poseía. El apetito hizo on en fracción de segundos. Todo se ve delicioso pero creo que exageran con tanta variedad para e personas.
Pasaron alrededor de unos 15 minutos y yo estaba ahí sentada con cara de aburrimiento y el estómago loco.
- Ya volvimos linda, ui pero todo ésto se ve delicioso. - exclamó la madre de Declan.
- Madre. Que tiempo te vas a quedar? - pregunta su hijo luego de sentarse.
- No mucho la verdad, me iré en unos 4 días- tan rápido? - Quiero que me cuenten muchas cosas. ¿Como se conocieron? Hace cuánto están juntos? - lo observé, cogí la Copa de agua dando un sorbo y esperando a que el respondiera.
- Nos conocimos a través de su padre hace unos meses. Su padre es alcohólico y decidí ayudarlos. Alice ha sufrido mucho a su corta edad, su madre los abandonó hace años, por eso su padre se convirtió en alcohólico no aguantó el abandono de su mujer. Pero ya se está recuperando, está en un hospital de rehabilitación. - eso me sorprendió, no sé si lo dijo en verdad o solo es para aparentar. Es lo que más quisiera, que mi padre se recupere.