Capítulo 1
Despierto por la alarma que me indica que es hora de trabajar. Con pereza me levanto de la cama para cocinarle a mi padre y luego alistarme, no puedo llegar tarde al trabajo o sino mi jefe gruñón me bota, ya que soy menor de edad.
Voy hacia la habitación de mi padre a ver cómo está, debido que anoche llegó borracho y drogado como suele hacerlo desde dos años atrás.
El abandono de mi madre le afectó mucho, mi padre era un prestigioso abogado y hoy en día es un don nadie borracho.
—Padre— este se mueve en la cama dándome señal de que respira. Salí de ahí a ordenar y cuando todo está hecho y recogido, cojo mis cosas y me voy a mi trabajo.
—Nena!!—- karla mejor amiga me saluda. Ambas tenemos la misma edad y trabajamos juntas desde que terminamos el instituto.
—¿Cómo estás?— le pregunto.
-—Más que bien, anoche salí con Patricio y fue una cita inolvidable— me dice eufórica.
—Uiiii!!!— reímos y en ese mismo momento llegó nuestro jefe por lo que nos pusimos en materia a abrir el local y organizar las mesas.
Entraron los primeros clientes y rápidamente fui a atenderlos, hoy me tocaba las mesas por lo que será un día agitado, mientras que a Karla le tocaba la caja. Los turnos de ambas variaban en la semana.
Pasado del medio día en mi descanso llamé a mi padre para saber cómo está.
- Padre, ¿cómo te sientes?— pregunté preocupada.
—Pésimo— rodé los ojos, era obvio que estaría así después de tanto beber y usar cosas ilegales.
—Por favor padre no salgas a beber hoy ¿sí?. Busca un trabajo no puedo mantener la casa yo sola, apenas tengo 17 años padre— le reclamo cansada.
—No molestes con lo mismo— me grita y cuelga el teléfono. Lágrimas se hacen presentes en mis ojos, estoy cansada de todo esto.
—Nena ¿tu padre otra vez?- pregunta Karla entregándome el almuerzo y asiento. —¿Por qué no vives con mi familia? ellos te aceptarían con mucho gusto, deja a tu padre que salga solo adelante— niego.
—No puedo dejarlo solo, es lo único que tengo y tengo fe de que él cambiara algún día.— la esperanza es lo último que muere, pensé.
(...)
7:45 pm hora de salida, cómo Karla vive vía contraria a la mía nos despedimos al salir del restaurante de comida Dominicana. Camino hacía mi casa bien cansada y mientras pienso en como me gustaría llegar a casa, ducharme y acostarme, pero no, tengo que hacer de comer y limpiar toda la casa porque siempre mi padre la vuelve un chiquero.
—Ya llegué— avisé al abrir la puerta de mi casa, entré a la cocina y ahí estaba mi padre sentado golpeado y un hombre apuntándolo con una arma. Un grito salió de mis labios al ver dicha escena.
—¿Que pasa Papá?- observo detalladamente al sujeto que está amenazando a mi padre que tiene tatuajes en el cuello y puedo notar algunos en la mano que tiene el arma.
—Pero si es la hija de esta escoria— El deja de apuntarle a mi padre y camina hacia mi dirección. —No sabía que eras tan hermosa— dijo asustándome y por más que quise salir corriendo de ahí no podía, no podía dejar a mi padre.
—¿Quién es usted?- pregunté con un poco de valentía.
—Soy al que tu padre le debe casi 10,000 dólares.—- mi cara se transforma, es muchísimo dinero.
—Yo.. Yo te voy a pagar— mi vos sale más
nerviosa de lo que aparento y él ríe en mi cara.
—Tú me vas a pagar, ¿De dónde sacarás tanto dinero niña?— no dije nada, observé su arma, miré a mi padre y por último miré su cara.
—Yo trabajo, por favor no le hagas nada a mi padre— dije en forma de suplica y con ojos aguados.
—Les daré una semana para que me paguen— dijo rodeando mi cuerpo.
-¿Qué? Una semana es muy poco? Al menos dame 2 meses por...- me interrumpió.
—Una semana— dijo sosteniendo mi mandíbula.
Antes de irse le dio una mirada a mi padre quién está con la mirada gacha. Cuando el
Salió de la casa, solté todo el aire que tenía guardado y no pude resistir y llore como nunca. ¿Cómo voy a conseguir tanto dinero si apenas consigo para los gastos de la casa.?
—Lo siento— con mucho descaro habló quién es nombrado mi padre.
—¿Lo sientes? ¿no ves en qué lío me has metido? ¿De dónde voy a sacar tanto dinero? por Dios padre- le grité y lo único que hace es bajar la cabeza.
Ésto no es vida, antes de mi madre abandonarnos ella no nos ponía mucha atención, ni nos demostraba cariño, pero mi padre la amaba con locura y a mí me daba toda la atención y cariño que yo necesitaba. Cuando ella se marchó día tras día mi padre empeoraba hasta el punto de hoy convertirse en un borracho. He tenido que trabajar y estudiar a la vez con tan solo 15 años y ahora a mis 17 tengo que buscar casi $10,000 dólares para pagar una deuda de mi padre.