Revelado por accidente

1256 Words
Iba a decir algo, pero Rosie se me adelantó. - ¿No se nos hace tarde? Deberíamos ir a comprar los picadillos de una vez por todas.– Dijo, mirándome. Asentí con una sonrisa. - Es cierto, bebé. Vamos.– La tomé de la mano y nos fuimos al supermercado. Después de comprar todo, nos devolvimos a casa. Mi padre me recibió con un beso en la frente, igual que a Rosie, y Ruby con un abrazo. Es raro que nunca los haya visto besarse. Aunque no me gustaría verlo, tampoco. - ¿Vamos a la habitación? – Dijo Rosie. Asentí. Ya eran las 8:30 p.m. y necesitábamos ver la película. Subimos y entramos. Me acosté sobre la cama, esperando a que Rosé volviera de bañarse. Según ella "no puede acostarse sin haberse bañado", me siento una sucia a su lado. Mejor me baño después de ella. Aunque se demora por lo menos una hora en bañarse. - ¿Lili? – La única que entra así a mi habitación es Ruby... - ¿Qué quieres? – Suspiré. - Q-quiero hablar contigo.– Su nerviosismo me causa curiosidad. Asentí y me senté. Ella se sentó a mi lado. - Habla, no tengo mucho tiempo.– Es mentira, pero tenerla tan cerca y estar a solas me provocaba cosas. - Y-yo...sonará raro, pero...Yo-- - ¿Puedes decirlo de una vez por todas? – Dije ya irritada. - Siento cosas por ti.– Dijo cerrando sus ojos. Los míos se abrieron cómo platos. Yo también siento cosas por ella, pero no podría decirlo así cómo así.– C-creo.– Titubeó. - V-véte de aquí, ahora.– Dije mirando hacia otro lado.– ¡Véte! No le diré a papá, pero no vuelvas a acercarte a mí.– La volví a mirar. Sus ojitos tenían lágrimas, y me dieron ganas de abrazarla y besarla, pero me contuve. Ella asintió sin decir nada, y se fue. - Wow, eso ha estado intenso.– Dijo Rosie mientras entraba en toalla. Me froté la sien, asimilando todo lo que había pasado. - No puedo creerlo.– Dije preocupada.– ¡Ésto no puede estar pasando, Rosie! ¡Está mal! – Ponía la cabeza entre mis manos, con frustración. - Ya, ya...– Me sobó la espalda.– No puedes evitarlo, Lili. Es sólo eso. - P-pero, ¿Y...papá?.– Le pregunté mirándola a los ojos.– Sería injusto para él, Rosie. Y yo sería la peor hija de la historia. - No te preocupes, no es cómo si ya hubieses hecho algo con Ruby...¿O sí?.– Me miró con una ceja alzada. Negué con la cabeza.– Entonces no hay de qué preocuparse. Sólo aléjate de ella, y debes distraerte con otra cosa. Te olvidarás de ella muy pronto.– Me sonrió con calidez. Yo sonreí de la misma manera. Me abalancé sobre ella mientras ella reía. - Eres la mejor, ¿Lo sabes?.– Ella asintió con una sonrisa. Comencé a hacerle cosquillas. - ¡L-Lili! – Decía entre risas.– ¡La toalla! – Ví cómo su marcado cuerpo quedó desnudo debajo mío. Ella comenzó a reír.– ¡Estúpida, mira lo que haces! – Reí también. Es increíble que el cuerpo desnudo de Rosie no me provoque cómo lo hace el cuerpo de Ruby...Y ni siquiera estaba desnudo. - ¡Pero qué tenemos aquí! – Gritó Jishu. Rosie se exaltó y se tapó rápidamente con la toalla.– ¿No que no eran novias? – Alzó una ceja. - Lili, salte de encima.– Dijo Rosie con una pequeña carcajada. Le sonreí y me senté a su lado.– ¿Ya vienen a dormir? - Les preguntó. Jishu asintió. Miré a Ruby, quién estaba a su lado, pero no se atrevía a mirarme. Se me había olvidado que dormiríamos con ellas. - Pues, pasen.– Dije. Ambas avanzaron.– Yo con Rosie nos paramos y fuimos por las cobijas, e hicimos la cama en el piso. - ¿Dormirán en el suelo?.– Preguntó Ruby. Rosie asintió y se acostó.– Eso no puede ser, ustedes deberían dormir en la cama. - No, Ruby, déjalo así.– Dijo Jishu rápidamente. - ¡Jishu!.– La regañó Ruby. Jishu bufó y se acostó. - No te preocupes, estamos bien aquí.– Dije. Me acosté al lado de Rosie y la abracé. Es una costumbre que tengo desde pequeña. Sentía la mirada de Ruby, pero le restaba importancia. - Lili...– Susurró Rosie. - ¿Qué?.– Dije en el mismo tono. - Siento algo que no debería sentir.– Dijo riéndose a medias. Me sonrojé y me dí vuelta.– Igual te abrazaré yo.– Besó mi mejilla y me abrazó por la espalda. Yo quedé frente a la cama y la curiosidad me ganó. Ví cómo Ruby se desvestía lentamente, para ponerse la pijama. - R-Rosie...– Susurré. - ¿Mh?.– Murmuró. Ya se estaba quedando dormida. - Ayuda.– Susurré nuevamente. Sentí cómo ella se levantó un poco. - Ya veo...Ven, al otro lado. - No puedo levantarme, Rosie.– Dije. - Tampoco puedes pasar encima mío, o me violas.– Rió. - ¡Es serio! – Susurré un grito. - Bien, sólo levántate mirando para acá y ya.– Dijo. Asentí y comencé a levantarme. - ¿Pasa algo? – Dijo Ruby, mientras sentía sus pasos hacia mí. ¡Oh Dios! Miré a Rosie desesperada, pero ella estaba igual. - N-nada.– Dije. En un mal movimiento, me caí de espaldas. - ¡Por Dios!. ¡¿Qué es eso?!.– Sentí el grito de Jishu. - Mierda.– Dijo Rosie. - ¿Por qué gritas, Jishu?.– Le preguntó Ruby. ¿No se dió cuenta?. La luz está apagada, pero se puede ver un poco por la luz de la luna. - Era un pajarito.– Me atreví a mirar, y ella sonreía mirando por la ventana. Me he salvado por poco. - Eres una niña.– Rió Ruby con ternura. Volteó a mirarme. Con el susto ya se me había bajado.– ¿Te vas a parar? – Dijo, extendiendo su mano. La tomé y me levanté. La miré. - Gracias.– Sonreí. Ella se sonrojó, y se tiró un poco para atrás. Lo que causó que también tropezara, y cayera. Intenté afirmarla, pero sólo caí con ella. Sobre ella, para ser exactos. - ¡Mh!.– Gimió. Yo hice lo mismo. No puede estar pasando. - Lili, te salvas de una y caes en otra. Qué pendeja eres.– Dijo Rosie. Mi m*****o, endurecido por culpa de Ruby, se frotó bruscamente con su...su...centro. Me levanté rápidamente y la ayudé a pararse. - ¿Estás bien? – Fingí cómo si nada había pasado. Ella asintió, y miró hacia abajo. Mi m*****o erecto ya no era un problema, pues ya lo sabía. Pero aún así me da vergüenza que vea eso. - ¿Q-qué es eso? – Dijo con nerviosismo. Supongo que no hay nada más que ocultar. De todos modos algún día se iba a enterar. - ¿Qué es qué? – Dijo Jishu, parándose y miró mi erección.– ¡Oh Dios! – Abrió muy grande sus ojos, sin despegarlos de mi pene. Me tapé y me sonrojé. - Y-yo...– Carraspeé.– Soy intersexual. - ¿Entonces, tienes pene?.– Preguntó Jishu, sin rodeos. Asentí.– Ah.– Dijo y se volvió a acostar. Me sorprendió su naturalidad. Miré a Ruby, quién parecía estar en shock... Se ve muy linda sonrojada...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD