Cap 2. Confrontación

1412 Words
La reunión termina, él pide hablar en privado con Natalia, para checar números, estrategias de venta y realizar su plan de trabajo, así mismo nos solicitó que los que ya tenemos tiempo laborando aquí, le hagamos llegar nuestras estrategias de ventas y que cuando ya lo tengamos se lo entreguemos y expongamos en privado, cosa que me ha vuelto alterara los nervios. Conociendo lo despistada que soy y al saber que en cualquier momento llegarían los nuevos jefes ese reporte ya lo tenía listo, solo basta agregar las ventas de los últimos días, pero la verdad no quisiera entregárselo nunca, una cosa es habernos visto en público y otra estar encerrados en cuatro paredes solos, ¿me reclamara algo? , espero que no, no estoy lista para dar una explicación. Natalia – Toc, toc, ¿puedo pasar? – La voz de mi amiga me saca de mis pensamientos. Miranda – Adelante pasa, dime ¿Cómo estuvo la junta? ¿te pregunto algo? Natalia – Que te digo, ha sido la junta más extraña e incómoda que he tenido en la vida, por dios ese hombre esta tan cambiado, del chico tímido que recordaba, no queda nada, ahora es un tipo, engreído, antipático, arrogante, egocéntrico, esta imposible – Natalia, se ve bastante molesta, al decirme las nuevas cualidades de él, casi que lo dice gritando. Miranda - ¿Por qué lo dices? Natalia – Nada le parece, quiere venir a imponer sus reglas, así como si nada, cambiar todo el plan de trabajo, los números dicen que son deficientes, ¿puedes creerlo? Somos los que hemos hecho crecer esta empresa y dice que nuestros números son deficientes, ay por favor. Miranda – Tal vez, él tiene otras ideas, recuerda que ha estado mucho tiempo en otro país, uno donde la vida es muy diferente y tal vez traiga buenas estrategias, solo falta escucharlo y empatar con lo que nosotros hacemos. Natalia – De nuevo vamos a estar como antes, ¿es enserio, que lo vas a defender? ese tipo de allá no está en la disposición de empatar nada, el solo quiere que se le obedezca, parece un dictador. Miranda – No creo que sea así, él siempre fue muy empático y le gustaban los trabajos en equipo, siempre decía que la mejor manera en que algo podía funcionar es con trabajo en conjunto, empatando ideas. Natalia – Si, pero ese era el Armando, de antes, este que llego no es para nada empático, ni está en disposición de trabajo en equipo. Esa reunión fue todo un fracaso, no sé cómo vamos a trabajar, dijo que esperaría el reporte de ustedes y nos volveríamos a reunir para definir las cosas. Miranda – Yo, ya lo tengo listo, pero, así como dices que esta tengo miedo, no creo ser capaz de encararlo, ni siquiera sé cómo dirigirme a él. Natalia – Ay amiga, la verdad no quisiera estar en tus zapatos, ese hombre para nada está en buena disposición y no sé qué pueda decirte ¿Crees que te reclame algo? Miranda – Eso mismo me he estado cuestionando desde que lo vi, no sé si me diga algo y lo peor no sabría que responderle, tal vez hasta me corra. Natalia – A ver, no tendría por qué correrte, eres nuestro mejor elemento, cumples con tus deberes, rebasas siempre tus cuotas, no tiene motivo, lo que paso entre ustedes es un tema personal y que quedo en el pasado. Mirando – Que, quedo en el pasado, no lo creo, viste como me miraba y como me hablo, por dios se le noto el desagrado al verme. Natalia - ¿Y tú que sentiste? Miranda – Yo, bueno yo, sentí un poco de vergüenza, no negare que me puse muy nerviosa, nunca imagine verlo de nuevo, me da miedo que mi trabajo se vea afectado, pero nada más. Natalia - ¿nada más? No te creo, por dios casi que babeas cuando lo viste y tienes motivo, la verdad es que se puso mucho más guapo y ahora tiene un porte como de chico malo. Miranda – No empieces ok, no niego que, si se ve mucho más guapo, pero nada más, el ya no me interesa y no quiero que tu andes con tus cosas. Natalia – Si anda, engáñate tu sola, por eso estas apunto del infarto por irte a encerrar con tu ex, así que, ya que no te mueve nada ve a verlo y entrégale tu reporte, estoy segura que nadie más lo ha terminado, corre y demuéstrale porqué eres nuestro mejor elemento. Miranda - ¿Ya? Y si espero a que los demás lo entreguen. Natalia – No señorita, yo le dije a ese hombre que seguro mi mejor elemento sería la primera en entregarle su reporte y que ahí vería que no hay porque cambiar radicalmente nuestras estrategias, así que, ya que él no te mueve nada, pues corre ve que necesito demostrarle a ese tipo que aquí no vendrá solo a dar órdenes. Miranda – Esta bien, digo al mal paso darle prisa, lo que sea que tenga que ser será, reza por mí - Le digo a mi amiga tratando de disimular que estoy que muero, pero no quiero que ella empiece con sus cosas, es mejor que siga pensando que ya no siento nada por él. Natalia – Animo amiga, eres mi gallo, desde aquí te echo las mejores vibras – Me dice muy sonriente y yo solo le devuelvo una pequeña sonrisa y salgo rumbo a la oficina de él. Camino muy despacio, mis piernas tiemblan, antes de llegar me miro en los ventanales de las oficinas, ya que el diseño de la empresa es algo moderno, todo es de cristal, así que reviso mi reflejo para ver que todo esté en orden. Al llegar veo a Teresita, que supongo será su secretaria, ella era la secretaria de nuestra jefa, pero como ella ahora andará de sucursal, en sucursal, pues creo que se la dejara a él, Teresita, ya es algo mayor para andar con ella de aquí para allá. Miranda – Hola Teresita, buenas tardes ¿Cómo estás? – la saludó como siempre. Teresita – Hola Miranda, que gusto verte, con todo el relajo del día de hoy no te había visto, ¿en qué te puedo apoyar? Miranda – Supongo que tu serás la secretaria del nuevo director de sucursal ¿Cierto? Teresita – Así es y que buen cambio eh, mi vista mejoro por mucho, ahora tengo a un sexy y joven jefe, ¿Pero dime en que te puedo apoyar? Miranda – Nos pidió un reporte y vengo a entregárselo Teresita – Si ya me había dicho que en cuanto empezaran a llegar los hiciera pasar a la sala de juntas, pasa en lo que le informo que ya llego nuestro primer ejecutivo, estaba segura que serias tú, anda pasa, el en un momento estará contigo – Tomo aire y entro a la sala de juntas, estoy temblando y no se ni dónde sentarme. Armando - ¿Por qué no has tomado asiento? - Escucho su voz a mi espalda y mi cuerpo se cimbra ante su voz y presencia. Miranda – Si, ya iba, solo que no sabía dónde hacerlo, la sala es tan grande – El me observa directo a los ojos, su expresión es en extremo seria. Armando – Lo ideal sería que estuviéramos de extremo a extremo, lo más alejados posible, pero necesito ver tu reporte y escucharte, así que toma asiento a mi costado derecho – Esa respuesta me deja helada, el en verdad me odia, lo sigo para tomar asiento donde me indico. Armando – Bien comencemos con esto para terminar pronto, me pasas tu reporte – Solo asiento con la cabeza y le entrego los documentos, los cuales recibe y comienza a ver con detenimiento. Miranda - ¿Todo está bien, tienes alguna duda? – Digo después de largos minutos, ya que el solo revisa hoja por hoja, pero no me dice nada, al escucharme alza la vista y alza una ceja. Armando – Veo que sigues siendo bastante impaciente, estaba revisando con detenimiento la información, según se eres la mejor de la empresa, por eso es que quiero analizar a detalle todo tu desempeño, para ver en que consiste tu éxito y ver que podemos mejorar o eliminar – Me da una mirada retadora al decirme eso, estoy segura que quiere correrme.
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