El entrenamiento en las fuerzas Armadas fue igual a todos los días anteriores, pero de alguna forma el coronel Kim parecía menos malvado y desalmado que de costumbre. Hasta los dejó descansar diez minutos mientras entrenaban. Increíble. Por supuesto que este cambio se debía a que había tenido las mejores rondas de sexo. Lo raro de todo era que el había estado con tantas mujeres anteriormente que era sorprendente que ahora estuviera follandose a un soldado con facciones muy delicadas. Minying aprovecho que el coronel estaba de buen humor para ir a su habitación y dormir un poco luego de ducharse y almorzar. Después de aquella majestuosa follada en la noche anterior... estaba agotado y a pesar de que su pierna estaba mejor eso no quería decir que no le doliera. Y por eso

