Hell se sentó en el borde de la cama, yo fui a su lado; estaba realmente ansiosa. Aunque, él parecía tallado en piedra, su rostro no mostraba emoción alguna. Él se acercó a mí y susurró: - te voy a contar sobre los rosacruces. Pero para poder hacer eso te debo decirte como fue que… -hizo una pausa, probablemente lo hizo porque no sabía como proseguir- …decirte como me convertí en un vampiro.-concluyó al fin. Yo estaba ansiosa, tanto que sentía el corazón en la garganta. Pero parecía que para él era difícil. Le sonreí para darle ánimos. Él suspiró. - «Lo recuerdo como si hubiera sido ayer; era una cálida noche de verano, mi hermano Christian y yo habíamos salido a beber; como era de costumbre, íbamos a bares y gastábamos mucho dinero en licor, no nos importaba ya que nuestro padre era un

