POV. NOAH El mar no estaba en ninguno de mis planes. Si soy honesto, no había planes. Solo una línea recta trazada a fuerza de obsesión, noches sin dormir y de una certeza que se me había incrustado en el pecho como una astilla imposible de sacar. Ella estaba viva. Ella estaba escondida. Y yo no iba a detenerme hasta encontrarla. Arrastré la valija por el muelle como si ese sonido fuera lo único que me mantenía despierto. El viaje había sido largo. No solo en kilómetros, sino en decisiones. Había dejado atrás mi vida, contratos, reuniones incómodas con gente que hablaba de mi futuro como si no se estuviera cayendo a pedazos. Había dejado atrás la imagen del atleta invencible, del tipo que siempre sabe qué hacer. Ese Noah se había quedado en algún aeropuerto, mirando un mensaje qu

