El señor Dushen asumía que su plan jamás fallaría sin embargo su abogado personal dudaba un poco de este plan por lo que le preguntó si pensar lo:
—¿Entonces ese es tu plan?
—¡Así es viejo amigo y espero que tú me colabores al máximo para que se cumpla!
—Así será viejo amigo, es un secreto que me voy a llevar a la tumba —exclamó el doctor Henrry mientras se dió un apretón de manos con el señor Dushen.
Luego de esta intensa reunión con el abogado de la familia el señor Dushen y Henrry salieron del despacho.
El señor Dushen quedó completamente impresionado al ver el auto de su hijo parado frente a la mansión aún sin ser guardado en el garaje por lo que preguntó al mayordomo:
—¿Fabio que significa esto? ¿Acaso ese no es el auto que utiliza Thomas?
—Así es señor Dushen El joven Thomas volvió hoy, hace apenas unos minutos —respondió el mayordomo.
—Pero ¿Cómo es posible Thomas jamás llega sin avisar? Además yo te dije que no estaba para nadie —exclamó Thomas padre.
—Y así fue señor, yo le dije al joven que no se acercara a el despacho debido a que usted estaba muy ocupado sin embargo el llegó muy contento, creo que quería darle la sorpresa.
En ese momento el doctor Henrry miró a los ojos a Thomas Dushen como queriendo recriminarle la tontería qué pretendía hacerle a su propio hijo.
—¡Con su permiso señor Dushen! exclamó el mayordomo.
Luego de despedirse nuevamente el doctor Henrry y Thomas Dushen fueron al interior de la casa para tratar de ubicar a Thomas hijo sin tener éxito.
—Josefina ¿has visto a mi hijo? — preguntó el señor Thomas Dushen a una de las empleadas de servicio.
—El joven Thomas ensillo uno de sus caballos con un poco de provisiones y se marchó rumbo a la sabana.
Thomas cabalgaba su caballo pura sangre hasta lo más tupido de la sabana llegó incluso a atravesar los cultivos de cebada cuando uno de los peones encargado de la agricultura le hizo señas de que se detuviera, Thomas no obedeció esta orden por lo que el hombre se vió obligado a disparar al viento el caballo de Thomas se varajusto por lo que este lo detuvo y fue interceptado por dos hombres más a caballo quienes quedaron sorprendidos al verle.
—¡Joven Thomas que pena con usted le juro que no sabía que era usted! —exclamó el peón que disparó.
—¡Tranquilo Remigio no te preocupes! —Respondió Thomas.
—Joven Thomas, disculpe mi imprudencia pero ¿que hace tan lejos ya casi termina las tierras de su familia?
—No lo sé Remigio a veces los pensamientos son tan grandes que ni con un caballo veloz puedes alcanzarlos.
—Bueno mi consejo es que se regrese ya que si atraviesa por completo el sembradío saldrá de las fronteras de sus tierras.
Al escuchar a aquel hombre Thomas giró su caballo y se volvió a la hacienda llegando justo a tiempo para la hora del almuerzo dónde hablaría con su padre y sus hermanos sobre la decisión que había tomado producto del caldo de cultivo emocional que atravesaba en el momento.
Thomas llegó directo a la cocina dónde se encontró con la hermosa Melanei y su madre la señora María estas al verle pudieron notar su tristeza enseguida por lo que la señora María preguntó:
—¿Pero bueno hijo, porque traes esa cara a caso no estás feliz de llegar a tu casa?
—Doña María es que voy a tomar una decisión que va a cambiar mi vida para siempre.
—¿Cómo es eso que cambiará tu vida para siempre Thomas?
—preguntó Melanei rápidamente.
—¡Pero bueno mija! Tu no estas friendo las tajadas se te van a quemar deja el chisme, que el joven Thomas no esta hablando contigo! — replicó Doña María rápidamente.
—Doña María yo no tengo problema que me escuche Melanei de hecho vine hablar con ustedes.
La señora María y su hija quedaron impactadas por aquello que les contó Thomas, Melanei le rogó con llantos y lágrimas en sus ojos que no lo hiciera sin embargo Thomas dijo que su decisión era irrevocable y que solo una catástrofe o un milagro le podían hacer cambiar de parecer.
Durante el almuerzo se encontraban Andrés, Esmeralda y el señor Dushen, todos estaban muy felices en especial Esmeralda que sentía muchísima admiración por su hermano Thomas, antes de comenzar la oración el señor Thomas Dushen le dió la bienvenida a su hijo y le preguntó cómo le había ido en la universidad.
—Thomas me siento agradecido con Dios por haberte traído de vuelta cuéntame ¿Cómo te ha ido en este semestre? , ¿Porque has venido de manera repentina? , ¡Así, sin avisar!
—Andrés, Esmeralda, papá en Bogotá tomé una decisión muy importante, ¡dejaré la universidad para unirme a la gerencia de la fábrica junto a ti papá!
Mientras Thomas hablaba acariciaba suavemente la mano de su hermana quién sonreía de alegría por ver a su hermano comiendo con ellos, luego el semblante de Thomas fue cambiando al dirigirse a su padre el señor Dushen sorprendido por la decisión de su hijo le preguntó:
—Hijo pero que te ha llevado a tomar esa decisión ¿Tu no soñabas con ser un gran científico?
—Así es padre pero creo que de tanto escucharte entendí el verdadero valor de la familia y entiendo que significa la fábrica para ti por eso había tomado esta decisión.
—¿Habías? Entonces eso quiere decir que cambiaste de parecer Thomas —preguntó su hermano Andrés un poco confundido.
—Así es Andrés Dushen; había ya no lo haré —respondió Thomas a su hermano.
—¿Hermano pero entonces que harás? —preguntó Esmeralda
—¡Me iré a Alemania voy a estudiar en la universidad de Berlín!
Inmediatamente todos en la mesa quedaron en shock al escuchar la idea de Thomas en especial el señor Dushen, a quien le causaba náuseas el simple hecho de pensar en Europa pero pensar en Alemania le causaba pavor y terror ahora su hijo mayor su primogénito pretendía irse de nuevo a ese lugar donde sus raíces salieron hace muchos años atrás, por lo que reaccionó de muy mala manera.
—¡Pero Thomas! , ¿Te has vuelto loco? —exclamó el señor Dushen parándose de su asiento y golpeando la mesa.
De pronto sin decir una palabra el padre de Thomas sintió un fuerte dolor que bajo como un rayo desde su hombro izquierdo hasta la palma de su mano el señor Dushen se tomó su brazo izquierdo con su mano derecha rápidamente retorciéndose del dolor se desvaneció llevándose consigo el mantel de la mesa y cayendo al piso.
Andrés y Esmeralda se levantaron de sus asientos para ayudar a su padre mientras Thomas salió disparado del comedor pidiendo ayuda.
Esmeralda gritaba sobre él tratando de despertarlo Andrés golpeaba su pecho para reanimarlo sin embargo el señor Dushen no despertaba, todos debían esperar que el médico llegase, la hacienda Dushen se había vuelto una algarabía que se hizo escuchar en todos sus rincones sin embargo pudieron hacer poco ya que el médico aún no ha llegaba debido a la distancia.