Eduardo llegó a la ciudad en horas de la noche, por su parte desde ese momento se hubiese ido a buscar a su pelirroja para que le enseñe a sus hijos quién es su papá. Le preocupa la salud del niño que se supone está en el hospital. Le pidió a su hermano que se comunicase con Luna para conocer el estado de salud del niño, pues, él no le puede llamar porque es obvio que lo va a rechazar, a pesar de haber pasado juntos la noche anterior y de haberse entregado por segunda vez a él, por voluntad propia, sin obligarla a hacerlo y sin rogarla tampoco. Todo sucedió por gusto propio, quizá porque ella también lo deseaba y estaba esperando ese momento de volver a recordar lo que es estar con un hombre. Sí, Luna, desde que sostuvo su primer encuentro s****l con Eduardo, jamás volvió a estar con

