001.
Hyosun frunció los labios y jugó con la pelota en su mano. Se inclinó para ver correctamente las señales de Gahun y una vez que las entendió bien, se reincorporó. Tomó impulso y alzó sus brazos, levantó su pierna flexionada y lanzó la bola. El bello sonido de la pelota chocando con el cuero del guante de la receptora fue música para sus oídos. Eso claramente había sido un strike.
— Si sigues tirando de esa manera, dejaras a todas las pollitas fuera.— Haewon se burló de su equipo contrincante de la próxima semana.
— No lo tomes tan a la ligera.— Hyosun volvió a lanzar la pelota.— Dime, ¿haz practicado tus barridas?
Haewon infló sus mejillas y negó con la cabeza. Hyosun solo negó con la cabeza y siguió lanzando.
— Escuché que las Aguilas cambiaron de entrenador y que se han vuelto mejores.— Haru, quien practicaba en el circulo de bateo, dijo eso.— Pero sigo sin creer que puedan con nosotras.
— Ya les dije chicas, no se lo tomen a la ligera.
Todas asintieron y siguieron con lo suyo.
— Ugh, odio este guante.— Sunmi se quitó su equipo y lo lanzó al suelo.— Es tan duro.
— ¿Y por qué lo cambiaste?— Preguntó Haru.
— Porque es más lindo.— Se encogió de hombros y después ambas rieron.
— Haewon, a batear, ahora.— Ordenó Hyosun.
— Solo no seas tan dura.— Chilló y apretó el bate entre sus manos.
Hyosun pateó un poco de arena y miró las señales de Gahun con suma atención. Asintió al entenderlas y elevó su pierna flexionada. Por esto era conocida Hyosun. Ella lanzaba al estilo americano, que era flexionar la rodilla, en cambio, el coreano era estirar la pierna por completo. Antes de lanzar la bola, alguien la interrumpió.
— ¡Ya niñas!— Escuchó la voz de su némesis.
Hyosun entrecerró los ojos y bajó su pierna lentamente, se giró a verlo y ahí estaba Hoseok acompañado con su equipo.
— ¡Taehyung!— Haewon soltó el bate de aluminio y corrió a los brazos de su novio.
— Hyosun, es nuestro turno.— Hoseok se acercó a la capitana.
— Aún no doy por terminada la práctica.
— Ni siquiera es hora de práctica, a ustedes les toca martes, jueves y sábados, hoy es viernes.— Recordó.
-Si, me sé los días de la semana, no te preocupes genio.- Soltó sarcástica.
— Fuera de mi campo.
— ¿Perdón?— Soltó una risa irónica.— ¿Tu campo?— Hoseok la fulminó con la mirada.— Tenemos juego la próxima semana, deja de j***r y déjanos practicar.
— Tenemos juego pronto también y hoy nos pertenece el campo, deja de ser tan testaruda.
— Ya chicos, dejen de pelear.— Jin, el receptor del equipo de hombres, se acercó y los calmo a ambos.
— Es él.
— Es ella.
— ¡Dejen su espectáculo en la loma!— Gritó Jimin.
Ambos capitanes fulminaron con la mirada al segunda base y este dejó de reír, Sunmi quien estaba con él, dejó de reír también.
— Han estado aquí ya tres horas.— Jin le dijo a Hyosun con un tono tranquilo.— Creo que eso es suficiente, ahora es nuestro turno. Espero ganen el partido del martes.— Sonrió.
— Okey.— Hyosun bufó y se quitó el guante.— Me voy solo porque Jin me cae bien.— Dijo y se bajó de la loma.
— Escuché que el equipo de Soccer tiene un partido ahora mismo.— Dijo Sunmi.— Podríamos ir un rato.
— Si, si, si ¡vamos!— Haewon dijo emocionada y se separó de Taehyung.— Bebé, que te vaya bien y lanza lo mejor que puedas.— Dijo eso último, lo besó rápidamente y salió corriendo.
— Si... adiós.— Taehyung soltó una risita y empezó a calentar sus brazos.
— Al parecer los únicos que se llevan mal aquí con Hyosun y Hoseok.— Heeyoung guardaba todo su equipo en su mochila.
— Al parecer si.— Jungkook, al contrario, sacaba todo su equipo.— Entonces, ¿te veré mañana en la noche?
Heeyoung se sonrojó al instante, pero levemente asintió. Jungkook sonrió contento y despeinó el cabello de la chica, ella lo golpeó levemente en su pecho.
— ¡Hyosun, vámonos!— Gritó Haru.
— Anda, te están llamando.— Le dijo Hoseok.
— Ya me voy, idiota.— Espetó.— Ojalá te barras de más.
Y eso fue lo último que dijo. Las chicas ya habían salido del campo y unas pocas se dirigieron al partido de sus compañeros, sobre todo Heewon que aunque jugaba Softball, amaba el soccer.
— Quita esa cara.— Le dijo Haru a Hyosun.— Ya estábamos terminando la práctica de todas maneras.
— No lo soporto, eso es todo.— Se refirió a Hoseok.
— ¿Será que algún día se llevaran bien?
— Lo dudo.