**AMELIA** Él estaba allí. De pie frente al ventanal del salón, sin moverse, bañado por la tenue luz de la ciudad que se colaba a través del cristal. Su figura recortada contra el reflejo de los edificios encendidos parecía sacada de un sueño. O de un recuerdo que no estaba segura de haber vivido. Su espalda recta, las manos relajadas a los costados, los hombros anchos ligeramente tensos. No necesitaba verlo de frente para saber que estaba despierto… pero no era solo eso. Estaba alerta. Presente. Pensativo. El corazón me dio un vuelco extraño. No porque no esperara encontrarlo allí, sino porque había algo distinto en él. Algo más sólido, más seguro. No era el Leonel que había perdido la memoria. No era el hombre vulnerable que se refugiaba en el tacto de sus hijos y en el calor de mi v

