-Eliza tenemos que hablar. -¿Sobre qué?- sabrá lo que hice en la tarde con Sander. -No voy a ir a Caldera contigo- esto me alivia y a la vez me perturba. -¿Por qué no? ¿Pasa algo? -Si, a decir verdad si pasa.- su tono es frio y severo digno de un rey- Nuestro matrimonio no fue real. -¿De qué estás hablando?- esto es lo que más me altera. - Mi padre se enteró de lo que planeaba hacer e hizo muchas cosas para que el sacerdote real no viniera… envió uno falso en su lugar y ese fue el que supuestamente nos casó, no eres mi esposa y yo no soy tu esposo. -No estamos casados- no es pregunta- así que me puedes dar permiso de salir Príncipe Alexander. Heredero de Nórdico. -¿Eliza puedes decirme qué te pasa?- pregunta- ¿No te molesta lo que te dije? -No para nada- uso el mismo tono de voz

