14. Argyris

923 Words
El mundo nuevo no es como lo imaginaba. Hay tantas cosas que no tienen sentido, y sin embargo las personas, estos mortales, pasan toda su vida siguiéndolas. Aunque supongo que eso no ha cambiado desde mis tiempos. Gracioso como las personas se jactan diciendo que estos son nuevos tiempos y las cosas son diferentes, y sin embargo, ellos permanecen iguales y lo único que cambia es el mundo. Con su nueva tecnología y avances científicos. Veo a Myrna detrás de mí por el espejo y le hago una seña con la cabeza al sastre que está ajustando mi nuevo traje para que nos deje solos. Sale de la habitación y una vez que cierra la puerta Myrna se acerca a mí. -Luce muy bien, mi señor. Observo mi reflejo en el espejo y contemplo mi apariencia. Mi yo de hace tantos siglos. No la cosa aborrecible en la que me convertí mientras viví tanto tiempo atrapado en sueños y más allá de ellos. Con la piel chamuscada, escamosa e hirviendo todo el tiempo. Tengo que admitir que una de las cosas que me gustan de este nuevo mundo es la vestimenta. Los trajes definitivamente lucen bien en mí. Y este traje color n***o no es la excepción. -Que noticias me traes- le digo, decidiendo ignorar su comentario sobre algo que ya se. -Parece que Cassie ha sobrevivido, mi señor. Sigo contemplando mi reflejo en el espejo, y por el rabillo de mis ojos la veo moverse incomoda en su lugar. -No parece sorprendido- agrega, cuando ve que no hago comentario alguno. -Por supuesto que no. Estoy al tanto de todo lo que hizo Cassie para despertarme. La noche antes de que me despertara fue al bosque y hubo un momento en el que perdí mi conexión con ella. Supe que por un breve momento había muerto. Y cuando recupero la conciencia más tarde era obvio que un vampiro le dio de su sangre. No me molesto en contarle esto. -Entonces estaba contando con que esto pasara- dice, y frunce el ceño con un deje de molestia claro en sus ojos-. No entiendo para que podría necesitarla. Ya cumplió con su función. Podemos mandar a algunos cazadores a deshacerse de…- me giro para mirarla y deja de hablar. -No harás tal cosa. -Pero señor… -Cassie está fuera de discusión. La dejaran ser por el momento y cuando yo decida la traerán ante mí- la miro a los ojos hasta que baja su mirada y asiente brevemente.- Osmar, llámalo. Vuelve a asentir y sale de la habitación. Me bajo del taburete en el que estaba parado y me acerco al minibar, en donde observo todas estas nuevas opciones de alcohol. Mis pensamientos regresan hacia Cassie. Parece que era más especial de lo que le di crédito. Por algún motivo su cuerpo se aferró a la sangre vampírica por más tiempo del que se suponía. Me pregunto si tiene que ver con mi sangre o quizá… La puerta se abre y entra Osmar seguido por Myrna. Osmar se inclina ante mí y lo observo en silencio durante unos segundos. Nunca me ha gustado desde que se unió a mí, pero Myrna me aseguro que era eficiente y hacia su trabajo a la perfección. Pero debo admitir que desde que regrese veo esa mirada llena de insolencia que no me gusta. -La chica, despiértala- levanta la cabeza de golpe y me observa perplejo. -¿Mi señor?- pregunta. -Me oíste. Sabes que no me gusta repetirme. -Pero no veo razón alguna para hacer eso. Esa chica podría causarnos más problemas de los que vale la pena. Sin mencionar que parece poseer un poder que no se ha visto en siglos. Puede hacer lo mismo que… -Se perfectamente lo que puede hacer-lo interrumpo y doy un paso más hacia él.- Pero no te he pedido tu opinión ni te he preguntado si quieres hacerlo. Despiértala y no vuelvas a cuestionar mis órdenes. Inclina la cabeza en una afirmación, pero puedo ver que aprieta la mandíbula. Espera a que le de permiso de salir de la habitación y con un gesto despectivo de la mano lo dejo ir. Myrna se prepara para salir detrás de él pero la detengo. -Asegúrate que no vuelva a cuestionarme otra vez. Me prometiste que era un fiel sirviente pero desde que desperté me ha probado otra cosa. Si vuelve a cuestionarme nuevamente te aseguro que lo que le hare no será agradable. Traga saliva y asiente. No ha escapado mi atención como Myrna lo protege. Esos dos tienen una relación extraña, no de amantes definitivamente. Pero parece que si son capaces de sentir afecto por alguien, entonces solo lo sienten el uno por el otro. -Entendido. Me asegurare de que corrija su comportamiento. - Haz más que eso y mantenlo fuera de mi vista- vuelve a asentir y espera por más instrucciones. Siempre la sirviente devota. Miro alrededor de la habitación y me pregunto quién tiene un gusto tan malo en decoración de interiores. Cuando desperté y Myrna me dijo que tenía un lugar preparado para mí jamás me imagine que sería en un castillo en Tansilvania. Es más ostentoso de lo que esperaba pero por el momento sirve con su propósito. -Es hora de que comencemos- es todo lo que digo. Levanta la mirada del piso y me observa con curiosidad. Levanta las cejas. -¿Qué quiere que hagamos? -Primero despierten a la chica. Después, la fase uno. Ya es hora de salir al mundo real de una vez por todas.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD