Sus últimas palabras

1371 Words

A la mañana siguiente Fue imposible conciliar el sueño con tantos pensamientos aglutinándose dentro de mi mente. Además, estoy ansiosa por ir al hospital y saber de papá. Mi corazón no ha dejado de palpitar con desenfreno debajo de mi pecho. Desde que supe que estaba desaparecido, no he dejado de pedirle a Dios para que lo protegiera y lo trajera de regreso a mi vida, sano y salvo. ―¿Puedo escuchar desde esta distancia los engranajes de tu cerebro moviéndose a toda marcha, cariño? Giro la cara y me encuentro con ese par de hermosos ojos verdes que son mi perdición. ―¿Crees que está bien? Inhalo profundo, mientras espero su respuesta. ―Estoy seguro de que tu padre está bien, de lo contario, hace rato que habrían tocado la puerta de nuestra habitación para informárnoslo. Tiene razón.

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD