7

1980 Words

No solo el rubio era el único en un pedestal para locas, habían más estudiantes por sus diferentes características, inclusive había un moreno que media tan alto, que tenía que agacharse para pasar por las puertas de los salones. Era increíble, pero según la teorías no confirmadas de los afrodescendientes, lo que llevaba en sus pantalones podía llegar a ser igual que el dueño. Rodé los ojos. Lucas disfrutaba contándome todo lo que ellas hacían ahí, y aunque él también quería saber sobre esos hombres "inalcanzables", él era completamente diferente. Tal vez era ambas cosas, pero así lo amaba. —Cuidate, no digas que no te advertí —terminé de decir, antes de marcharme hacia la puerta, pero escuché su voz. —Lo haré, pero tú también tienes que dejar de encerrarte. Sé que bajo toda esa

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD