Caminé hacia mi coche, con su rostro en mi pensamiento. «¿Por qué diablos reaccionó así?». No logré entender como mis armas de seducción fallaron con ella. Lancé la mirada pícara y hablé con el tono sensual. ¿Y qué fue lo que obtuve a cambio? Nada. Llegué al teatro y algunas de mis fans me esperaban frente al recinto. Fotos por doquier y seguí mi camino. Al entrar, fui recibido con un caluroso aplauso por parte de mis compañeros de obra. Vi muchos rostros conocidos y otros tantos eran nuevos para mí. El ensayo dio inicio y nos pusimos manos a la obra. Transcurrieron un par de horas entre secuencias de lucha y releídas de libreto, hasta que llegó la hora de retirarnos. El ensayo concluyó y yo me encontraba en el área de camerinos, cambiándome de ropa. —Corbin. Alguien te busca —me in

